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Descripción e historia de San Salvatore in Onda

La Régola es el séptimo Rione (barrio) de Roma, antes llamado Arénula por la arena que depositaba el Tíber en las bajantes de las inundaciones.

Allí está el Ponte Sisto, que une La Régola con el Rione Trastévere. Este puente, conocido en otras épocas como Pons Aurelius, Valentiniani, Antoninus o Ianiculensis, estuvo roto hacia 1050, por lo que se lo conoció también como Pons Ruptus o Rotto (no hay quew confundirlo, sin embargo, con el Ponte Rotto que está más al sur). Sixto IV lo reconstruye con arquitectura de Baccio Pontelli en 1473, en previsión del año santo de 1475. Y se lo llamó Puente Nuevo. Hoy es conocido como Ponte Sisto en recuerdo delpapa que lo reconstruyó.

La Vía dei Pettinari, llamada Vía Pontis Novi hacia 1492, es una antigua calle de los artesanos fabricantes de pettini, peinadores (pettinari) y cardadores de lana.

En la orilla Este del Tiber, a la altura del Ponte Sisto, se encuentra, hacia la derecha (o sur), el viejo Hospicio dei Cento Pretti, en cuyo frontis se encontraba, hace tiempo, la Fontana de Paolo V, hoy trasladada a la Piazza Trilussa, al otro lado del Tíber.

Casi al inicio de la Vía dei Pettinari, sobre la izquierda, se encuentra

 la pequeña Iglesia de San Salvatore in Onda, cuya mención documental más antigua es de una bula del papa Honorio II, en 1127.Fue edificada a fines del siglo XI o inicios del XII, como lo demuestran las características de los muros allí donde han perdido el revoque, y las 14 ventanitas de la nave media.

Bajo el presbiterio hay una cripta a la que se accede desde la casa contigua (hoy Curia Generalicia y Colegio Internacional de la Sociedad del Apostolado Católico). Antes de la construcción de la actual iglesia debía tener dos ingresos laterales a ambos lados del actual presbiterio. Esta cripta, anterior a la iglesia actual, está a la vez construida sobre restos de edificios romanos del siglo II, que se pueden ver en la gruta a la que se desciende desde la cripta.

La Iglesia fue dedicada al Santísimo Salvador y a San Cesario. Pero como en el rione Ripa había otra iglesia dedicada a este último santo, con el tiempo quedó sólo el primer título. Para distinguirla de otras iglesias que tenían el mismo título, le fue puesto, por un breve de Clemente VII en 1525, el “in onda”, y se cree comúnmente que es debido a las inundaciones  que asolaban el barrio, a semejanza de lo que sucedió con San Atanasio “de Arénula”. Pero hay quienes piensan, como en el itinerario de Mariano Vasi, que el nombre proviene del cuadro sobre el altar mayor, en el que el Salvador camina sobre las olas del mar.

Los primeros poseedores fueron los monjes de San Pablo eremita, orden instituida en Hungría por el canónigo Eusebio de Strigonia, hacia 1215. Florecieron en el siglo XIV, llegando a Roma a fines de ese siglo o principios del XV. Inocencio VII les dio la Iglesia de San Salvatore y el convento contiguo.

El 9 de enero de 1445 Eugenio IV, declarando extinta a la orden de San Pablo en la Iglesia, concede el templo y el convento a los frailes menores conventuales, siendo la casa anexa el domicilio del Procurador General de la orden. Nicolás V confirmó, en la bula Ratione Congruit del 16 de marzo de 1446, la concesión de la Iglesia. Dado que la iglesia era Parroquia con fuente bautismal, filial por entonces de la Basílica de San Lorenzo in Dámaso, se mandaba al procurador general de los frailes que destinara un sacerdote al oficio de párroco.

Los procuradores generales de los frailes vuieron aquí por espacio de cuatro siglos.

Tres procuradores habitantes de esta casa llegaron a cardenales, y dos de estos a papas: Francisco Della Rovere, que fue Sixto IV (1471-1484)que reparó el Puente Roto y Felice Peretti da Montalvo, papa Sixto V (1585-1590). El otro cardenal fue Felice Centini, cardenal en 1681.

El contiguo Hospicio dei Cento Pretti era un hospital de 500 camas abierto en 1841 por la orden gerosolomitana, en el antiguo Hospicio dei Mendicanti fundado por Sixto V. Pallotti y los suyos tuvieron la cura pastoral de este Hospicio.

Con la Constitución Super Universam con que León XII redujo el número de parroquias urbanas, San Salvatore dejó de ser parroquia.

Vicente Pallotti, que en 1835 había fundado la Pía Unión del Apostolado Católico, moraba en la iglesia de S. Spirito dei Napolitana. En 1837 comenzó a formar lo que sería la parte central y motriz de la obra: una sociedad de sacerdotes y hermanos. Pero la rectoría de Santo Spirito era demasiado pequeña para esto. Por lo que Gregorio XVI, el 14 de agosto de 1844, por billete Nº 57208 de la Secretaría de los Asuntos Internos de Estado, concedió a Pallotti la iglesia de San Salvatore y la casa anexa, imponiendo el pago de un canon anual de 3 libras al procurador general de los conventuales.

Pallotti emprendió importantes trabajos de restauración de la iglesia desde 1845 a 1849, agrandándola y renovando la fachada. Adentro, cambió la balaustrada de madera por otra de mármol con cancelas de metal. Puso además nuevos cuadros sobre los cuatro altares. Sobre el altar mayor, colocó la Reina de los Apóstoles de Serafino Cesaretti, bajo diseño de Overbuck, que hoy se encuentra en “Regina Apostolorum”, de la Vía Giussepe Ferrari. Los costos de restauración de la Iglesia y la casa ascendieron a 12.000 escudos romanos. Pallotti renunció en 1846 a la rectoría de Santo Spirito dei Napolitana y se estableció en San Salvatore con sus compañeros.

Pío Nono, con el breve Quum in agro del 19 de noviembre de 1847 confirió a perpetuidad la concesión gregoriana.

En 1860 se hicieron ver grandes daños en la fachada. El P. Meliá hizo poner llaves de fijación en los muros pero las fisuras siguieron su cruso, por lo que hubo de cerrarse las naves mayor y derecha. Por la imposibilidad de los palotinos de hacer frente a los gastos, re recurrió en 1867 a los hermanos Antonio y Pietro Casetta que accedieron a conceder los fondos, por afecto a Pallotti y a  su instituto, y por devoción a Elisabetta Sanna y a su icono de la Virgo Potens.

El arquitecto de la gran restauración fue Luca Carmini. Se hicieron las reparaciones estructurales pertinentes, se colocó el actual artesonado de madera en casetones con rosetones y arabescos, se repintó y se hicieron una serie de refacciones menores.

La iglesia fue reabierta el 6 de agosto de 1878, fiesta de la Transfiguración.

En la segunda mitad del siglo XX se efectuó en ella una gran renovación de pinturas y restauración general.

 

Descripción general

 

La fachada es sumamente simple, con una ventana semicircular alta, alineada con la puerta de entrada. Bajo la ventana se lee “Christo Salvatori”. Entre la ventana y la puerta hay un espacio cuadrado donde iba a ir un bajorrelieve con la imagen del Salvador sobre las olas, salvando a Pedro.

El Campanile posee dos campanas de 1850 que sustituyen a las anteriores, requisadas por la República Romana en 1848

Una escalera doble desciende al interior, de tres naves separadas por dos hileras de columnas. Del muro de la fachada al ábside, la iglesia tiene 22,17 metros, con un ancho en la fachada de 14,18 metros mientras que a la altura del altar el ancho es de 13,62 metros. La maciza puerta de ingreso tiene una contrapuerta interna. A los lados están los primitivos aguamaniles con otros dos más recientes.

Sobre la puerta, en el Coro, está el órgano de tubos. El órgano es obra de Pietro Pantanella.

La iglesia tiene doce columnas, pertenecientes en su mayoría a edificios clásicos, dispuestas en dos hileras de seis cada una. Algunas presentan el fuste liso, y otros acanalados. Algunas son de granito otras de mármol blanco y otras de distintos mármoles. Las bassas cuadradas se encuentran hoy bajo el nivel del pavimento, levantado por causa de las inundaciones en 1729 y en 1800. Sobre cada columna y entre los arcos adornados con estuco dorado, un ángel de estuco sostiene un cesto con flores. A cada lado de la nave mayor, sobre el arquitrabe, hay tres ventanales arcados, con cristales de colores. El pavimento es de mármol en baldosones blancos y grises.

Entre las ventanas, en cada uno de los 8 cuadrantes divididos por pilastras sobre el muro rojo obscuro con ornamentos dorados, Filippo Prósperi pintó al fresco, sobre fondo dorado, los santos y patriarcas del Antiguo testamento que prefiguraron al Salvador. Se ven así, comenzando desde la izquierda (mirando hacia el altar) a Noé con el arcas; José hijo de Jacob; Sansón; David con la cimitarra de Goliat y pisando su cabeza; Salomón con el plano del templo; Josué armado; Aarón con el turíbulo e Isaac con la leña para su propio sacrificio.

Bajo la cornisa Alessandro Palombi pintó los emblemas de la Pasión del Señor alusivos al misterio de la Transfiguración.

En catorce placas, una sobre cada arco, se encuentran repartidas las palabras de Mateo 17, 2-3: “Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él”.
El altar mayor, construido con mármoles selectos durante los trabajos de restauración de Carimini, tiene forma basilical con un rico baldaquino sostenido por cuatro columnas de Breccia de Vitulano, adornado por dentro con bajorrelieves y pinturas representativas de los cuatro evangelistas. Bajo el tímpano, se lee la inscripción en metal dorado: “Altare privilegiatum”. El pequeño presbiterio está pavimentado con mosaico en Brecvia de Seravezza, en gris y rojo.

La escena de la Transfiguración está pintada al fresco en la bóveda del ábside: Jesús, con blancas vestiduras y rostro radiante, tiene a su lado a Moisés y a Elías que conversan con él.

Al centro del ábside, una aedícula de mármol blanco contiene la imagen de la Reina de los Apóstoles que sustituye al cuadro de Cesaretti. A ambos lados, los príncipes de los apóstoles, Pedro y Pablo, San Juan Nepomuceno y San Felipe de Neri.

 
  1. Fachada renovada por Vicente Pallotti
  2. Nave central
  3. María de los dolores, estatua en terracota mandada ejecutar por Vicente Pallotti.
  4. Capilla de la Virgo Potens, patronato de la familia Casetta, que financió la restauración de la década de 1870. Al fondo se encuentra la imagen sobre tela de la Virgo Potens, que pertenecía a Elisabetta Sanna y que ella donara a la Unión del Apostolado Católico.
  5. Sepulcro de la Venerable Elisabetta Sanna
  6. Altar diseñado por Gaetano Morichini (1856) San José con los Santos Cosme y Damián, tela de Alessandro Maximiliano Seitz (1856)
  7. Altar mayor de forma basilical. En el interno del baldaquino, un bajorrelieve en yeso y pintura perteneciente a Próspero Piatti, con la figura de los evangelistas. Bajo el altar, la urna que contiene los restos incorruptos de San Vicente Pallotti.
  8. Ábside. En la bóveda, La Transfiguración, fresco de Próspero Piatti. Al centro, aedícula con la Reina de los Apóstoles. A los lados, frescos de Césare Mariano: San Pedro y San Pablo, San Juan Nepomuceno y San Felipe de Neri.
  9. Altar de San Alessio. El santo, junto al padre, venera a la Virgen María. Altorrelieve de autor ignoto, de 1846.
  10. Lugar en el que estuvo sepultado, hasta 1950, San Vicente Pallotti.
  11. Jesús Bambino, estatuilla hecha realizar y perteneciente a Vicente Pallotti, cuyo pie de plata el santo hacía besar a los fieles al terminar el Octavario de Epifanía.
  12. Jesús Nazareno, estatua en yeso de Benedetto Agrizzi, discípulo de Canova, mandada hacer por San Vicente
 

Plano de la iglesia