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Misa en honor a San Vicente Pallotti |
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Oración colecta
Dios, que suscitaste en tu Iglesia al presbítero San Vicente Pallotti para defender la fe y fomentar la caridad, concede propicio que, los que seguimos su ejemplo, llevemos la luz de la verdad y el amor de la fraternidad en el corazón y la práctica. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios y vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos.
Primera lectura: Lectura del libro del Profeta Isaías Is. 58, 7-8.10-11
Compartirás tu pan con el hambriento, los pobres sin techo entrarán a tu casa, vestirás al que veas desnudo y no volverás la espalda a tu hermano. Entonces tu luz surgirá como la aurora y tus heridas sanarán rápidamente. Tu recto obrar marchará delante de ti y la Gloria de Yavé te seguirá por detrás. Si das al hambriento lo que deseas para ti y sacias al hombre oprimido, brillará tu luz en las tinieblas, y tu obscuridad se volverá como la claridad del mediodía. Yavé te confortará en cada momento, en los lugares desérticos te saciará. El rejuvenecerá tus huesos y serás como huerto regado, cual manantial de agua inagotable.
Salmo responsorial Sal. 21, 23-24.26.28-29
Anunciaré tu nombre a mis hermanos.
¡Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré!: «Los que temen a Yahveh, alábenlo, raza toda de Jacob, glorifíquelo, témale, raza toda de Israel».
Anunciaré tu nombre a mis hermanos.
Del Señor viene mi alabanza en la gran asamblea, cumpliré mis votos ante los que le temen. Le recordarán y volverán a Yahveh todos los confines de la tierra, ante él se postrarán las familias de todos los pueblos.
Anunciaré tu nombre a mis hermanos.
Porque el poder es del Señor, y El dominará a todas las naciones.
Anunciaré tu nombre a mis hermanos.
Segunda lectura: Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Corinto 1 Cor. 13, 1-8.13
Aunque hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si me falta el amor sería como bronce que resuena o campana que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía y descubriera todos los misterios, -el saber más elevado-, aunque tuviera tanta fe como para trasladar montes, si me falta el amor nada soy. Aunque repartiera todo lo que poseo e incluso sacrificara mi cuerpo, pero para recibir alabanzas y sin tener el amor, de nada me sirve. El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo. No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo. El amor nunca pasará. Las profecías perderán su razón de ser, callarán las lenguas y ya no servirá el saber más elevado. Ahora, pues, son válidas la fe, la esperanza y el amor; las tres, pero la mayor de estas tres es el amor.
Versículo antes del Evangelio
Aleluya Qué hermosos los pies del mensajeros de la paz, De los portadores de la Buena Nueva de la salvación.
Evangelio
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas Lc. 10, 1-9
Después de esto, el Señor eligió a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos delante de él, a todas las ciudades y lugares adonde debía ir. Les dijo: La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos. Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe obreros a su cosecha. Vayan, pero sepan que los envío como corderos en medio de lobos. No lleven monedero, ni bolsón, ni sandalias, ni se detengan a visitar a conocidos. Al entrar en cualquier casa, bendíganla antes diciendo: La paz sea en esta casa. Si en ella vive un hombre de paz, recibirá la paz que ustedes le traen; de lo contrario, la bendición volverá a ustedes. Mientras se queden en esa casa, coman y beban lo que les ofrezcan, porque el obrero merece su salario. No vayan de casa en casa. Cuando entren en una ciudad y sean bien recibidos, coman lo que les sirvan, sanen a los enfermos y digan a su gente: El Reino de Dios ha venido a ustedes.
Oración de los fieles
Primera fórmula
Hermanos: alrededor del altar del Señor para dar gracias a Dios que nos dio como fundador y Padre a San Vicente Pallotti, renovemos nuestra fe, esperanza y caridad, y unamos nuestra voz a la oración apostólica.
1. Para que el Eterno padre por su infinita misericordia y por los méritos infinitos de su Divino Hijo Jesucristo sea conocido y amado por todos los hombres. Oremos al Señor.
2. Para que el Verbo Encarnado, redentor del género humano, se digne convertir a todos los hombres, por los cuales se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Oremos al Señor.
3. Para que el Divino Espíritu Santo difunda su ardiente y omnipotente caridad en los corazones de todos los hombres, y haga de todo el mundo un solo rebaño unido bajo un solo pastor. Oremos al Señor.
Dios omnipotente y misericordioso, te pedimos que nos des el Espíritu de caridad y piedad que tan abundantemente infundiste a San Vicente Pallotti, para que proyectando fielmente los dones de nuestra vocación, nos hagamos dignos de aquella que prometiste a los que de todo corazón aman al prójimo en Ti y en el prójimo a ti. Por Cristo, Nuestro Señor.
Segunda fórmula
Hermanos: al celebrar la fiesta (conmemoración) de San Vicente Pallotti, animados por sus recomendaciones, y movidos por sus ejemplos, elevemos a Dios nuestras oraciones, y hagámoslo conforme a los deseos de nuestro Padre.
1. Para que los fieles cristianos busquen en todo y siempre la Gloria de Dios, y se la den con abundancia en la santidad de su vida y de sus obras. Oremos al Señor.
2. Para que los fieles cristianos consagren su vida a la destrucción del pecado, y lo combatan en ellos mismos y en el prójimo a través de la fiel observancia de la ley y del apostolado del buen ejemplo. Oremos al Señor.
3. Para que todos los fieles cristianos se entreguen con ansia y anhelo a cooperar eficazmente en la propagación de la fe y de la caridad para extender en todas partes el Reino de Cristo. Oremos al Señor.
Omnipotente y misericordioso Dios, que has creado a todos los hombres a tu imagen y semejanza y quieres que todos se salven, concede benigno que, imitando el ardiente celo de San Vicente Pallotti, busquemos siempre tu Gloria en todo y colaboremos eficazmente en la salvación de las almas. Por Cristo, nuestro Señor.
Tercera fórmula
Hermanos: considerando a San Vicente Pallotti como insigne pregonero del amor de Dios y, al mismo tiempo, como propagador del celo apostólico, elevemos a Dios todopoderoso nuestras oraciones, aquellas que nos inspiran las felices directrices que él nos legó.
1. Para que los fieles cristianos ejerciten con magnánima generosidad la virtud de la caridad hacia con todos los hombres, en el mismo espíritu de fe y de amor que Cristo les enseñó. Oremos al Señor.
2. Para que los católicos se consagren cada vez más al apostolado de todos los bautizados a favor del Reino de Cristo y la edificación de la Iglesia, y así procuren los medios necesarios de manos de Cristo, el apóstol del Eterno Padre. Oremos al Señor.
3. Para que todos los hombres avancen en el amor a Dios por medio de la perfecta imitación de Cristo crucificado y a través de una filial devoción a la Santísima Virgen María, que trajo al mundo al Salvador. Oremos al Señor.
Dios Todopoderoso y Amor Infinito, que tanto amaste al mundo que le diste a tu Hijo Unigénito; concede benigno, por la intercesión de San Vicente Pallotti, que te amemos en el prójimo y obtengamos la salvación de las almas por el amor y el celo apostólico. Por Cristo, Nuestro Señor.
Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, Señor, que mires benigno los dones que te presentamos; y que así como has hecho a San Vicente Pallotti un eminente instrumento de tu misericordia, seamos inflamados en la caridad a los hermanos por estos mismos misterios. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios y vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos.
Antífona de comunión
Fil. 1, 20-21
Cristo será glorificado en mi cuerpo, Por mi vida o por mi muerte, Pues para mí la vida es Cristo, Y la muerte, una ganancia.
Oración para después de la comunión
Alimentados por los sagrados misterios, te pedimos Señor que sigamos el ejemplo del Presbítero San Vicente Pallotti quien te honró con piedad infatigable y se entregó a tu pueblo en inmensa caridad. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios y vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos.
O bien esta otra:
Alimentados con las delicias del Sacramento de Salvación, te pedimos, Señor, que obtengamos el efecto de ser imitadores y participantes de la caridad y de la gloria del Presbítero San Vicente Pallotti. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios y vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos.
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