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El Parque Nacional Nahuel
Huapi es el mayor y el más antiguo de entre los Parques
Nacionales argentinos, y fue creado el 9 de octubre de
1934 , al sancionarse la ley 12.103, que creaba la
Dirección General de Parques Nacionales y el primer Parque
Nacional argentino con el nombre de Parque Nacional Nahuel
Huapi, con una superficie de por entonces 785.000 ha.
Esta ley es
consecuencia de una serie de ordenamientos que se
sucedieron a partir de la donación que hiciera el Perito
Francisco Moreno el 6 de noviembre de 1903, consistente
en 3 leguas de tierra ubicadas en la zona del Lago Frías,
Puerto Blest y lago Cántaros, -parte de las que el estado
Nacional le había entregado como reconocimiento a su
labor de perito en la cuestión de límites con Chile- con
el objeto de que constituyesen la base de un futuro Parque
(1). La cesión
fué aceptada al año siguiente por el gobierno del
Presidente Julio Argentino Roca con fecha 1º de febrero de
1904, agregando el Estado Nacional, con posterioridad a la
donación del Dr. Moreno, nuevas tierras para ampliar la
zona protegida, que se llamó en sus orígenes Parque
Nacional del Sud. En este sentido, el 17 de enero de
1907, se incorporaron 43.000 ha más de la zona y con el
mismo propósito, a través de un Decreto Ley que llevaba la
firma de Don José Figueroa Alcorta, Presidente de la
República.
La reglamentación del manejo
de este parque, y los que se fueron estableciendo mas
tarde, tuvo un impulso decisivo con la mencionada Ley Nº
12.103 del año 1934, mediante la cual se creó la
Dirección Nacional de Parques Nacionales. Actualmente es
la ley 22.351 del 15 de diciembre de 1980 la que regula
la existencia, manejo y disfrute de éste y de todos los
Parques y Reservas Nacionales.
Descripción general
El Parque Nacional Nahuel
Huapi se encuentra enclavado en tierras de las provincias
de Río Negro y Neuquén, entre los 71º y 72º de longitud
oeste y los 40º, 20' y 41º 35' de latitud sur. Su
extensión actual, en conjunto con la Reserva Nacional
Nahuel Huapi, es de aproximadamente 710.000 ha de las
cuales 330.000 pertenecen a la Reserva Nacional.
Limita al oeste con dos
Parques Nacionales de la República de Chile, separándola
de ésta una línea de altas cumbres andinas, la mayor de
las cuales es el volcán extinguido Tronador, de 3478
m.s.n.m. Al norte limita con el Parque nacional Lanín.
Muchos hermosos cerros se yerguen en el parque, con
alturas promedio de 2000/2100 metros. Entre ellos
descollan los cerros Bonete (2257), Catedral (2409),
Capilla (2167), Crespo (2130), Vicente López (2076), y
muchos más. Distintos pasos cordilleranos lo comunican con
Chile, siendo los mas transitados los de Puyehue y Perez
Rosales. El Paso de los Vuriloches, antiguo paso de los
indios, solo se atraviesa a pié y a caballo.
El Parque alberga
representantes de varios biomas, denominando así a
distintas áreas que, por sus especiales características,
permiten el desarrollo de un determinado tipo de vida.
Como veremos con detalle
cuando describamos su flora, las unidades ecológicas del
Parque son tres:
-Zona altoandina:
representada por cimas, filos cumbreros, altos pedreros y
prados de altura (los alpages alpinos) de suelos someros.
Esta zona se encuentra más arriba del límite superior del
bosque, línea que encontramos a los 1600 metros snm
aproximadamente. Por tal motivo, se encuentra muy expuesta
a temperaturas bajas, vientos fuertes y nevadas intensas,
que impiden el desarrollo de vegetación abundante.
-Bosque húmedo: que
es el que se encuentra en los faldeos de las montañas,
valles pedemontanos y valles altos. Con fuerte carga de
humedad, proporciona hábitat y refugio a gran cantidad de
especies animales.
-Zona esteparia:
ubicada hacia el este, en la medida en que nos alejamos de
la cordillera, es una zona más árida, debido a la escasez
de precipitaciones, con presencia casi excluyente de
coironales, pastizales y arbustos. Hay indicios de la
presencia, en este hábitat, de distinto tipo de roedores;
lagartijas; choiques, guanacos, pumas y zorros.
Más de 1000 especies
vegetales, y unas 200 de vertebrados, se desarrollan en el
ámbito que describimos.
En el Parque Nacional Nahuel
Huapi existen dos categorías de conservación: la zona del
Parque Nacional propiamente dicha, y la Reserva Nacional,
que como sabemos actúa como freno del impacto ecológico
que la civilización urbana ejerce sobre la zona más
estrictamente protegida, que es el Parque Nacional. En
1975, por decisión del Gobierno Nacional, se separó una
amplia zona del Parque, correspondiente al égido urbano
municipal y algunos cerros aledaños.
Dentro del Parque existen
además zonas llamadas de Reserva Estricta, en las cuales
el acceso está vedado.
Geología de la zona del Parque
Nacional Nahuel Huapi
La llamada “Teoría tectónica
de placas” nos dice que la corteza terrestre no es
homogénea ni mucho menos, sino que está fraccionada y en
continuo movimiento. Vamos a tratar de explicarlo
sucintamente.
Todos sabemos que la tierra
está formada por capas concéntricas de entre las cuales la
mas profunda es el núcleo, al que le siguen el Manto, la
Astenosfera y la Litosfera o corteza terrestre. En esta
última actúan las denominadas “placas”, que son
gigantescos bloques que se desplazan lentamente por la
acción del magma, que permanentemente asciende desde los
niveles inferiores. Como resultado de estos movimientos
endógenos, la corteza terrestre se quiebra de diferentes
maneras, estableciéndose así las distintas fallas o
pliegues. Llamamos «plegamiento» a la flexión producida en
los estratos terrestres bajo la acción de fuerzas
orogénicas que entraron en juego después de la formación
original del planeta. Los estratos rara vez conservan su
posición horizontal inicial, ya que en la mayoría de los
casos aparecen inclinados, fracturados, doblados, formando
arcos, etc. llevando el nombre de «pliegues».
En esta movilidad o
diastrofismo debemos buscar el origen de la formación de
la mayor parte de las montañas, en procesos orogénicos
que duran millones de años. Las grandes cordilleras surgen
a raíz de grandes pliegues producidos al comprimirse los
estratos antes citados contra un bloque continental fijo,
o a partir del "choque" dos bloques que se acercan,
proceso en el cual se produce un ascenso de los estratos
superiores de la corteza terrestre.
Orogénesis
Hace entre 400 y 300
millones de años, en la era Paleozoica, un mar no
demasiado profundo, y de aguas templadas, cubría toda la
zona del actual Parque Nahuel Huapi. En los dos últimos
períodos de esta era (Carbonífero y Pérmico) un agudo
proceso de glaciación motivó el descenso de la
temperatura. En las profundidades, había comenzado un
proceso de vulcanismo que alcanzaría su mayor magnitud
millones de años después, en era Mesozoica.
Esta comenzó hace unos 200
millones de años, y se dividió en tres períodos: Triácico,
Jurásico y Cretácico. A la actividad volcánica violenta,
imperante en esta era de manera especial en los dos
últimos períodos, y que se tradujo en importantes
efusiones ígneas, había que sumar por entonces la
intrusión del océano Pacífico, de cuya presencia quedan
numerosos registros, como por ejemplo las improntas
fosilizadas de los amonites -cefalópodos que
vivieron por entonces- que pueden hallarse en muchos
filos cumbreros, y las rocas sedimentarias que conforman
el Cerro Otto. La era secundaria o mezozoica duró hasta
hace aproximadamente 65 millones de años, y los cerros de
origen volcánico remanentes se encuentran hoy fuertemente
erosionados por la acción de los elementos, ejercida
durante todo ese tiempo. Son los cerros que se encuentran
al sudeste del Parque: Carbón, Ñireco, Meta, Ventana, etc.
En un proceso que comenzó
hace unos 65 millones de años, hacia el final de la era
Mezozoica, la cordillera de los Andes fue ascendiendo muy
lenta y progresivamente, cuando la corteza terrestre de la
placa del Pacífico inició la subducción de la placa
suramericana en el proceso conocido como tectónica de
placas. Este ascenso cobró intensidad en la era Terciaria
o Cenozoica, especialmente hacia el Mioceno, entre 30 y 11
millones de años atrás. Es también en esta etapa cuando el
vulcanismo recobró renovada fuerza, surgiendo una serie de
volcanes a lo largo de la cordillera, de los cuales tienen
que ver con la zona que describimos el Tronador, el Lanín,
y en Chile el Osorno y el Puntiagudo. Durante el Plioceno
y el principio del Pleistoceno siguieron los movimientos
emergentes, aunque con menor intensidad.
Los hielos pleistocenos
La glaciación es un fenómeno
que comenzó hace aproximadamente dos millones y medio de
años. No demasiado bién comprendido aún, este proceso ha
sido explicado de diversas maneras. Una teoría sostiene
que el aumento del tamaño de los continentes, con el
consecuente retroceso de los océanos, originó un marcado
descenso de la temperatura del planeta, el cual a su vez
motivó que el desarrollo glaciar fuese enorme. En la zona
que describimos, la cordillera patagónica se cubrió con un
manto de hielo de dilatada extensión, formando un sistema
de neveros y lenguas glaciares que descendían por los
valles intermontanos. Las sucesivas glaciaciones del
pleistoceno fueron entonces remodelando entonces el
paisaje formado por las fuerzas endógenas que dieron
origen a las montañas del Parque.
La actividad glacial sufrió
importantes fluctuaciones por causas no del todo
explicadas aún, con cuatro grandes avances y retrocesos.
El último gran avance culminó hace unos 36.000 años, y es
llamada Glaciación Wisconsin. El casquete helado que
cubrió gran parte de la zona que estudiamos en esta última
glaciación, modeló el paisaje dándole, al momento del
deshielo, sus características actuales.
Aproximadamente 11.000 años
atrás comenzó el retroceso de las grandes masas de hielo,
proceso motivado por un aumento global de la temperatura y
un período de estabilidad en estas condiciones. De esta
forma, quedaron al descubierto los anchos valles en forma
de “U”, poblados de bloques erráticos, gigantescos
monolitos que navegaban sobre los antiguos glaciares que,
al derretirse, los dejaron en su actual ubicación. Estos
valles en "U", que permiten apreciar hoy la acción de los
hielos pleistocenos, surgen de la modificación de los
primitivos valles en forma de “V”, por el fondo de los
cuales discurría un río o arroyo, y que fueron
“ensanchados” por la acción abrasiva de las rocas y los
hielos que descendían desde las cuencas de alimentación o
nevés, verdaderos circos glaciarios de los cuales las
lagunas Témpanos y Jakob por un lado, y la zona de la
Laguna Negra por otro, son ejemplos bien claros.
Otra consecuencia visible
del avance glaciar se desprende de la particularidad de
estas grandes lenguas de hielo de "cuartear" las rocas que
se encuentran en el lecho rocoso del río de hielo. Estos
grandes bloques son arrastrados por el glaciar, actuando
como poderosas "herramientas" que pulen las rocas
inferiores, dándoles esa morfología estriada propia de los
"lomos de ballena" o roca aborregada.
Con la desaparición de los
hielos, los cursos de agua se reencauzaron en el fondo de
los valles ahora libres, y las depresiones mas profundas
fueron ocupadas por los grandes volúmenes de agua del
deshielo, naciendo así los lagos y laguitos propios de la
zona, el más importante de los cuales es, obviamente, el
Nahuel Huapi, que es el producto de una gran lengua
glaciaria que avanzaba en dirección noroeste-sudeste,
desviada a la altura de la actual ciudad de San Carlos de
Bariloche hacia el este-noreste, como resultado de su
encuentro con el cerro Otto. Esta lengua glacial avanzó
por el curso de una red de drenaje establecida a fines del
Terciario.
Hay una morena remanente de
aquél trabajo glaciar, bordeando el extremo oriental del
lago Nahuel Huapi. El principal material componente de
esta morena, el till, es un agregado caótico de bloques de
diverso tamaño (algunos de los cuales miden varios metros
cúbicos) de granito, tonalita y gneises cuarzo-micáceos
del basamento, junto con lavas terciarias y breccias
volcánicas, en matriz arenosa de granometría despareja
En la actualidad quedan
pocos cuerpos de hielo remanentes, y solo encontramos
glaciares bien desarrollados en el Tronador (son
analizados mas ampliamente en la descripción del Cº
Tronador, en el capítulo respectivo de esta guía) , aunque
también se encuentran pequeñas lenguas en los cerros
Cuernos del Diablo y Bonete.
Rocas
En el Parque Nacional Nahuel
Huapi se encuentran extendidas en profusión las rocas
cristalinas como las dioritas (Cerro Navidad), y con menos
presencia las granodioritas y granitos (Torres del
Catedral, Goye). Estas rocas son de gran cohesión, y en
muchas oportunidades se encuentran pulidas por la acción
de los hielos pleistocenos.
La plutonitas están
representadas por el granito, la tonalita, el pórfiro
granítico y el gabro. Los granitos imperan en la zona de
la península de Llao Llao, Colonia Suiza, el Cerro López
en su vertiente oriental hasta el arroyo Casa de Piedra, y
la parte alta del Cerro Catedral. Encontramos tonalita en
el extremo sudeste del Cerro Catedral y en el Cerro López
entre entre el granito de Colonia Suiza y los esquistos.
Hallamos pórfiro granítico en parte de la hoya del Cerro
López. Hay una delgada franja de gabro al pié del Cerro
López
Los dinamismos morfológicos
que producen rocas como esquistos cristalinos, gneiss y
micaesquistos, han dado origen a menor cantidad de macizos
con estas características, de los cuales es buen ejemplo
el Cº López. En la falda norte de este cerro, por encima
de los 1500 metros, aparecen rocas metamórficas,
principalmente cuarcitas micáceas que a veces se
convierten en esquistos bandeados y gneis.
La andesita surge en toda la
cordillera. Estas rocas están constituidas por cristales
muy pequeños de color por lo general verde obscuro, que se
oxidan y enrojecen. Es el caso típico de las rocas de las
cumbres del Cº Tronador. Hay un cuerpo notable de Andesita
en el Cerro Campanario y en la Formación Ventana. En ella,
destaca la Breccia Andesítica, roca maciza y compacta
formada de clastos angulosos de rocas volcánicas, que
suelen resaltar del relieve como en el caso del Cerro
Ventana.
Entre las rocas
sedimentarias existe una importante concentración en la
llamada Formación Ñirihuau, al sur de San Carlos de
Bariloche, entre los arroyos Challhuaco y Ñireco y la zona
del aeropuerto, llamada Pampa de Nahuel Huapi. Entre estas
rocas encontramos tufitas (rocas druas de grano muy fino
formadas principalmente por material prioclástico
redepositado en agua); rocas de conglomerado y wackes,
roca sedimentaria psamítica con elevado porcentaje de
clastos feldespáticos y abundante matriz formada por
material cinerítico desmenuzado y alterado. Encontramos de
este tipo de rocas en los cerros Otto, Carbón, Ventana,
Stratos y otros.
Hidrología
Una característica de la
zona que nos ocupa es su desarrollada hidrografía, que se
despliega incluyendo dos cuencas diferentes: la Atlántica
y la Pacífica.
Entendemos por cuenca
hidrográfica a un sistema integrado por arroyos, lagunas,
lagos y ríos que desembocan en un océano. Esto implica que
todas las aguadas que de una u otra forma se conecten con
el Océano Atlántico conformarán la Cuenca Atlántica,
y las que se vinculen con el océano pacífico integrarán
la Cuenca Pacífica.
La cuenca atlántica
La Cuenca Atlántica es la
más importante dentro del Parque. El principal elemento
conformante de esta cuenca es el Lago Nahuel Huapi, cuyo
efluente es el río Limay, que a su vez se encontrará con
el río Neuquén a la altura de la ciudad del mismo nombre,
y ambos conformarán el Río Negro que desemboca en el
océano Atlántico.
El lago Nahuel Huapi y
sus tributarios
El lago Nahuel Huapi es un
lago de origen glacial, de 557 km² de superficie, ubicado
a 764/767 metros snm. entre los 40º 41' y los 41º 08' de
latitud sur y los 71º 49' y 71º 09' de longitud Oeste. Su
profundidad máxima es de unos 464 metros en el Brazo Blest,
frente a las islas Dos Hermanas, mientras que frente al
Centro Cívico de la ciudad es de unos 218 metros. El ancho
del lago es de 9,65 km al norte de la Isla Victoria, entre
el paraje conocido como La Nariz del Diablo en la costa
sud, y la desembocadura del Arroyo de la Estacada en la
costa norte. Entre la ciudad de San Carlos de Bariloche en
la costa sud, y la desembocadura del arroyo Castilla en la
costa norte, el ancho es de aproximadamente 8 km. En lo
que respecta al largo del lago, desde el Brazo Ultima
Esperanza hasta la desembocadura del Limay alcanza su
mayor extensión, que es de unos 75 km. El perímetro
costero es de unos 358 km.
Posee 8 brazos, que son,
contando desde la ciudad y en el sentido horario:
Campanario, Tristeza, Blest, Machete, Rincón, Ultima
Esperanza, Angostura y Huemul. Varias penínsulas hienden
sus aguas, entre las que mencionamos a las de Quetrihué,
Huemul, San Pedro y Llao Llao.
Se yerguen en él
varias islas, la más importante de las cuales es la Isla
Victoria, de 31 km2.
Otras son la isla Huemul, la isla Fray Menéndez, la Isla
de los Víveres, la Isla Gallina, la isla de las Gaviotas,
la Isla Centinela y algunas menores.
Son sus principales lagos
tributarios: el Gutierrez, los lagos Moreno (este y
oeste), el Correntoso, el Gallardo, el Frías, el Frey, el
Espejo y Los Cántaros.
Son innumerables los arroyos
que vierten sus aguas ya sea en el Nahuel Huapi o en sus
lagos tributarios. Infinidad de lagunitas forman parte del
sistema, entre las cuales podemos mencionar, en
apretadísima síntesis, a las más conocidas: CAB o Lluvú,
Negra, Jakob, Toncek, Schmoll, Huahuanhue, Navidad,
Tristeza, Cretton, Ilón, etc.)
Su efluente, como hemos
mencionado, es el Río Limay.
La Isla Victoria
Merece un pequeño párrafo
aparte esta isla, ubicada a 40º56’ de latitud sur, y a 71º
33’ de longitud oeste. Con su largo máximo de
aproximadamente 20 km, y un ancho de 4 km, es la más
grande e importante de las islas del Lago Nahuel Huapi,
con una superficie de 3710 ha.
Esta isla, llamada "Isla
Victorica" por la expedición exploradora del Tte. 1º
Eduardo O'Connor, en homenaje al General Benjamín
Victorica, Ministro de Guerra y Marina de por entonces,
era la llamada "Nahuel Huapi" por los naturales del lugar,
rebautizada por el explorador Fonck como "Isla Fray
Menéndez". Mas tarde, otro explorador, Cox, la rebautizará
"Isla Larga". Fué el descuido de lugareños y extraños el
que permitió que su nombre mudara, por error, al actual de
"Victoria".
La isla fué cedida en
usufructo al Sr. Aarón de Anchorena en los albores del
siglo. Presenta, especialmente en su parte central,
numerosas especies vegetales exóticas, introducidas por
Anchorena, entre las cuales descuellan numerosos pinos,
abedules, eucaliptos y otros. Las zonas norte y sur, hoy
intangibles, se mantienen en estado natural. En el extremo
norte de las isla hay un vistoso bosque de Arrayanes.
Posee algunas lagunas, la
mas importante de las cuales es la laguna Mercedes.
Otros dos importantes
lagos de la cuenca atlántica
El Lago Perito Moreno
Ubicado a 41º 05’ de latitud
sur y 71º 30’ de longitud oeste, a 765 m.s.n.m., tiene una
superficie aproximada de 11,8 km2, un largo máximo de 6,7
km; un ancho máximo de 2,9 km y aproximadamente 31 km de
perímetro de costas. Sus afluentes principales son, de
oeste a este, los arroyos López, Goye y Casa de Piedra. Su
efluente es el Arroyo La Angostura, que lo vincula al Lago
Nahuel Huapi.
El lago Gutierrez
Ubicado a 41º 11’ de latitud
sur y a 71º 24’ de longitud oeste, este lago de unos 16,4
km2 de superficie se encuentra a 780 m.s.n.m., al sur del
Cerro Catedral. Su largo máximo es de unos 9 km, y su
ancho máximo de 1,5 km. El perímetro de costas es de 24
km. Son sus afluentes principales los arroyos Van Titter,
Pescadero, Loncochino, Pilmayquen Melgarejo y Torrontegui,
y su efluente es el Arroyo Gutiérrez, que desagua en el
lago Nahuel Huapi.
La cuenca Pacífica
La cuenca pacífica tiene
como componente mas importante al Lago Mascardi. El
nacimiento principal de esta cuenca lo encontramos en los
glaciares Manso, Castaño Overa y Alerce del Cerro
Tronador. Los arroyos Alerce, Manso, Castaño Overa y
Cauquenes, junto con otros hilos secundarios, forman el
río Manso Superior, que desagua en el Brazo Tronador del
lago Mascardi.
El lago Mascardi
Este lago se encuentra
ubicado a 41º 20’ de latitud sur, y 71º 31‘ de longitud
oeste, tiene una altitud aproximada de 800 m.s.n.m. Su
forma asemeja a una “U”, con dos brazos: el Brazo Oeste,
llamado Brazo Tronador, y el Brazo Este. Entre ambos
brazos se encuentra la Península Mascardi, con su cerro
Gral. Justo o Mora, nombre debido a un poblador que vivía
por allí (preguntar a Muñoz y cambiar también en
toponimia y altimetria). El lago tiene una superficie
aproximada de 39,2 km2.
Su largo máximo es de 23 km; su ancho máximo alcanza los 4
km, y tiene un perímetro de costas de unos 57 km. Entre
sus afluentes principales encontramos los arroyos Azul o
Callvuco (que a la vez recibe las aguas del arroyo Claro);
Casalata, La Volteada, Tavuco, Tuqueco y Fresco por el
norte, y Los Césares y Llodgcontó desde el sur, y el
arroyo que es efluente del lago Guillelmo, además de
innumerables otros arroyos menores, algunos de ellos
innominados. Su efluente es el río Manso Medio, que
atraviesa el laguito Los Moscos, llega al lago Hess (que a
su vez recibe las aguas del lago Fonck), vuelve a salir
del Hess, recibe el aporte del agua del lago Roca (que a
la vez tiene como tributarios a los lagos Linco y Felipe),
desciende hacia el sudeste, llega al Lago Steffen que
tiene como tributario al Lago Martin, y continúa, luego de
desaguar por el este al Lago Steffen, un poco más hacia el
sur, para doblar luego hacia el oeste a través del Río
Manso Inferior, cruzar la cordillera por el Paso del Manso
y desembocar en el Pacífico, en el seno de Reloncaví.
Otros lagos de la cuenca
pacífica
Lago Los Moscos
Es un pequeño lago ubicado a
795 m.s.n.m., a los 41º 21’ de latitud sur y 71º 38’ de
longitud oeste. Tioene un largo máximo de 2,8 km, y su
ancho máximo alcanza aproximadamente a 1 km. El perímetro
de costas es de 6 km. Su afluente principal es el río
Manso que proviene del Lago Mascardi, del cual lo separa
una distancia de apenas 1 km, y su efluente es el río
Manso que lleva sus aguas al lago Hess.
Lago Hess
Este lago está ubicado a 41º
23’ de latitud sur, y 71º 43’ de longitud oeste, a una
altura sobre el nivel del mar de 770 metros. Pequeño,
tienen un largo máximo de 1,5 km y un ancho máximo de 0,7
km. Sus afluentes principales son el río Fonck, que trae
las aguas del lago homónimo, y el río Manso que viene del
Lago Los Moscos. Su efluente es el río Manso, que continúa
en dirección a la cascada Los Alerces.
Lago Fonck
Ubicado a 41º 19’ de latitud
sur, y a 71º 47’ de longitud oeste, a una altura de 780
m.s.n.m., es un pequeño lago que tienen un largo máximo de
4,5 km, y un ancho máximo de 0,7 km, con un perímetro de
costas de aproximadamente 16,5 km. Su afluente principal
es el arroyo Thuvinco, y su efluente el Río Fonck, que
lleva sus aguas al lago Hess.
Lago Roca
Otro pequeño lago ubicado a
795 m.s.n.m. a 41º 24’ de latitud sur y 69º 10’ de
longitud oeste. Con un largo máximo de 3,7 km y un ancho
máximo de 1,5 km, tiene un perímetro costero de
aproximadamente 15 km. Sus afluentes principales son el
Arroyo Expedicionarios, el arroyo que proviene del Lago
Felipe, el Arroyo Apoco y el Arroyo Linco. Su efluente es
el río Manso.
Lago Linco
Es un lago ubicado a una
latitud sur de 41º 23’, y una longitud oeste de 71º 50’,
está a 800 m.s.n.m. de altitud. Es pequeño, con un largo
máximo de 1 km y un ancho máximo de 0,4 km. Su perímetro
costero alcanza los 4,5 km. Es su efluente el arroyo Linco
que desagua en el Lago Roca.
Lago Felipe
Ubicado a 41º 25’ de latitud
sur y 71º 49’ de longitud oeste, a una altura de 790
m.s.n.m. Es un lago muy pequeño, con un largo máximo de 1
km y un ancho máximo de 0,2 km. Su perímetro costero
alcanza aproximadamente 2 km. Desagua a través de un
arroyo de poca extensión en el Lago Roca.
Lago Christie
Este lago, ubicado a 850
m.s.n.m. cerca de la frontera con Chile, a 41º 27’ de
latitud sur y 71º 49’ de longitud oeste, tiene un largo
máximo de 0,8 km, y un ancho máximo de 0,2 km. Su
perímetro costero alcanza los 1,5 km. Vierte sus aguas en
el lago Los Manzanos, que se encuentra al sudeste muy
cerca suyo.
Lago Los Manzanos
Ubicado a 41º 27’ de latitud
sur, y a 71º 49’ de longitud oeste, a una altitud de 700
m.s.n.m., posee un perímetro costero de unos 3 km. Es su
afluente principal el arroyo que proviene del lago
Christie y su efluente el Río Los Manzanos, que luego se
junta con el arroyo Chayuco y otro arroyo que baja del
norte para desaguar en el lago Martin.
Lago Martin
Este lago, que se encuentra
dentro de un área intangible, a 41º 32’ de latitud sur y
71º 40’ de longitud oeste, a una altura de 560 m.s.n.m.,
tiene una superficie aproximada de 9,5 km2, con un largo
máximo de 7,5 km, un ancho máximo de 0,7 km, y un
perímetro costero de 26 km. Son sus afluentes principales
el Aº Thanco y el Arroyo que proviene del encuentro de
los Aº Chayuco y Los Manzanos. Su efluente es el pequeño
río que lo comunica con el Lago Steffen.
Lago Steffen
Ubicado a 41º 32’ de latitud
sur, y a 71º 36’ de longitud oeste, a 550 m.s.n.m., posee
un largo máximo de 6,7 km y un ancho máximo de de 1,5 km,
con una superficie aproximada de 6,3 km2. Sus afluentes
principales son el Aº Livco, el arroyo Guanaco, el río sin
nombre que viene del Lago Martin y el Río Manso. Su
efluente es el Río Manso.
Lago Guillelmo
Ubicado a los 41º 23’ de
latitud sur y 71º 29’ de longitud oeste, este lago se
yerge a 790 metros s.n.m. al sudeste del Lago Mascardi y
al pié del cerro Padre Laguna. Sus medidas máximas son:
7,2 km de largo y 0,9 km de ancho. La superficie estimada
es de 5,4 km, y el perímetro costero alcanza los 15 km. Su
afluente principal es el Aº Guillelmo, y su efluente un Aº
sin nombre que lo vincula al Lago Mascardi.
El Clima del Parque
El clima de esta región,
predominantemente marítimo de tipo mediterráneo, es
templado y frío, con marcada estacionalidad. Esta
característica hace que los veranos sean relativamente
frescos y secos, con temperaturas medias que oscilan entre
los 14 y los 16º C, trepando en algunas jornadas a valores
sensiblemente mas altos. Los inviernos suelen ser húmedos
y fríos, con abundantes precipitaciones de lluvia y nieve,
como sucede en los climas de tipo mediterráneo, tal el
caso del que nos ocupa. En julio, la temperatura media
fluctúa entre los 2 y los 4º C.
La temperatura de las
montañas de Barioloche no baja, por lo general, de los
-10º en invierno, salvo por encima de los 2500/3000
metros.
En cuanto a las
precipitaciones, existe una enorme diferencia entre las
que se registran en la zona cordillerana y las que se
producen unos 100 km mas al este, en la zona de la estepa.
Este fenómeno es debido a que los vientos cargados de
humedad que provienen del Pacífico, de los cuales
hablaremos a título seguido, al encontrarse con el
obstáculo natural representado por las montañas andinas se
ve obligado a ascender, proceso en el cual se enfría,
condensándose por esta causa la humedad que contiene.
Esta humedad precipita en
forma de nieve o lluvia, pero a medida que los vientos
avanzan hacia el este, van “perdiendo” su carga de
humedad, que han dejado en las sucesivas precipitaciones,
llegando mucho mas secos a la zona esteparia. De allí la
diferencia de precipitaciones que hace que podamos tener
registros de 3400/4000 mm anuales en la zona de la selva
valdiviana de Puerto Blest, por ejemplo; unos 2000 mm
anuales en Colonia Suiza o Cerro Catedral; 1000 a 1500 en
la ciudad de Bariloche; y 400 a 500 mm anuales en
Pilcaniyeu.
Las tormentas eléctricas son
poco frecuentes hacia el Oeste del Parque, aunque en los
últimos años, debido al mayor aporte de aire húmedo de los
distintos embalses, han aumentado de frecuencia. En la
zona esteparia, en cambio, abundan un poco más.
Tabla comparativa de
temperatura y precipitaciones medias registradas durante
el año en la zona de Bariloche
|
Mes
del año |
Máxima |
Mínima |
Lluvia (mm) |
|
|
|
|
|
|
Enero |
21º |
6º |
20 |
|
Febrero |
23º |
5º |
25 |
|
Marzo |
19º |
4º |
22 |
|
Abril |
14º |
2º |
68 |
|
Mayo |
10º |
0,5º |
101 |
|
Junio |
6º |
-1º |
108 |
|
Julio |
6º |
-1º |
123 |
|
Agosto |
7º |
-1 |
140 |
|
Septiembre |
10º |
0,5º |
69 |
|
Octubre |
14º |
1º |
38 |
|
Noviembre |
17º |
4º |
25 |
|
Diciembre |
19º |
5º |
46 |
|
Los vientos
El hecho de que el Parque se
encuentre a sotavento respecto de la cordillera de los
Andes, tiene una influencia directa en el clima de la
región. Los vientos de esta zona son, por lo general,
fuertes y casi constantes. En efecto, el anticiclón del
Pacífico opera de forma tal que la Patagonia es visitada
casi de manera ininterrumpida por vientos que provienen
del cuadrante Oeste-Noroeste, cruzando la cordillera por
los valles intermontanos y ascendiendo a los filos
cumbreros, proceso en el cual se enfrían. Forman parte de
ese cinturón de vientos que circulan en los mares
australes de todo el globo entre los 40 y los 60 º de
latitud sur, y que los marinos llaman “Los cuarenta
bramadores”.Durante los meses del invierno suelen aportar
una mayor carga de humedad que se resuelve en lluvias y
nevadas. La intensidad de estos vientos varía según la
época del año y las particulares condiciones climáticas,
aunque en noviembre son intensamente fuertes, de manera
especial en los filos y valles altos, en donde a veces
pueden, incluso, derribar a un hombre, con ráfagas de
hasta 120/140 km/h en determinados lugares. El valor
promedio del viento es de una intensidad de 30 km/h.
Otro de los vientos que
afecta la región es el que proviene del cuadrante Noreste,
llamado por los lugareños “viento de abajo”, y que se
produce al cambiar el centro de presión, trayendo como
consecuencia nevadas de nieve más seca que las producidas
por el viento del Pacífico. El casco urbano de San Carlos
de Bariloche es azotado de manera especial en la zona de
la costanera por el viento del cuadrante O-NO, ya que el
Lago Nahuel Huapi es un portal de entrada sin obstáculos.
Las estaciones del año
Verano
Los veranos suelen ser
relativamente secos en el Parque Nacional Nahuel Huapi, lo
que los convierte en una epoca peligrosa en cuanto a la
posibilidad de que estallen devastadores incendios
forestales. No obstante, sorpresivas lluvias pueden
aparecer y quedarse varias jornadas. Cuando esto suceda
consuélese pensando en que la posibilidad de incendio de
bosques se reduce mucho.
Los días son largos,
amaneciendo a las 06.17 el 10 de enero; a las 6.47 el 10
de febrero y a las 7.30 el 10 de marzo; mientras que se
pone a las 21.27 el 10 de enero, a las 21.03 el 10 de
febrero y a las 20.20 el 10 de marzo.
Las temperaturas son
agradables, aunque al rayo del sol se puede sentir el
intenso calor, especialmente en una trepada exigente.
Recuérdese este dato antes de emprender una excursión,
para averiguar la existencia o no de agua en ella, y tomar
los recaudos correspondientes.
Por la noche, sin embargo,
la temperatura baja sensiblemente, siendo menester, por lo
general, proveerse de abrigo.
A medida que avanza la
estación, poco a poco los filos van quedándose sin nieve,
salvo por encima de los 1900 msnm.
Es la época privilegiada del
excursionismo de travesías y la escalada. Todos los
refugios de montaña se encuentran abiertos y con refugiero;
los transportes funcionan a pleno hacia los distitos
sectores del Parque, y se cuenta con apoyo de diversa
naturaleza para las actividades deportivas y de disfrute,
con campings funcionando y proovedurías abiertas y
regularmente bien provistas.
Otoño
El otoño es muy lluvioso en
el Parque, especialmente a partir de los primeros días de
Mayo.
Los días tienden a a
cortarse. El sol sale a las 8.03 el 10 de abril; a las
8.35 el 10 de mayo y a las 9.01 el 10 de junio; mientras
que se pone a las 19.29 el 10 de abril; a las 18.47 el 10
de mayo y a las 18.28 el 10 de junio.
Las montañas se tiñen de un
color ocre, producto del cambio de tonalidad de los
Notophagus (Lengas y Coihues). La temperatura va
descendiendo gradualmente, y vientos fríos del este
provocan algunas nevadas en la zona del Limay y en la
ciudad.
Invierno
Con el avance del invierno
las temperaturas alcanzan sus valores más bajos. El nivel
inferior de la nieve desciende, y los valles de altura,
los filos y faldeos altos acumulan gran cantidad de nieve,
que cubre todo con su tonalidad monocroma. Ha llegado el
tiempo de los deportes de invierno, y las pistas de esquí
del Cerro Catedral se transforman en el centro de la
actividad deportiva, sin desmerecer sin embargo al Cerro
Bayo, al Otto y a los distintos lugares del Parque en los
cuales es posible practicar esquí de fonto, como por
ejemplo en las inmediaciones del refugio Juan J. Neumeyer
en el valle del Chalhuaco.
El 10 de julio es uno de los
días mas cortos del año. El sol sale a las 9.03; el 10 de
agosto amanece a las 8.36, y el 10 de septiembre a las
7.49; mientras que se pone a las 18.37 el 10 de julio; a
las 19.05 el 10 de agosto y a las 19.35 el 10 de
septiembre.
Los lagos de altura están
congelados, y los bosques suelen ser difíciles de
transitar por la espesa capa de nieve que los cubre. Nieve
honda a veces, en la que el caminante se hunde sin ver
dónde pone su pié; nieve dura otras oportunidades, en las
que se hace necesaria la utilizacion de grampones, al
menos de esos modernos y cómodos grampones de cuatro
puntas, para auxiliar el caminar seguro...
Primavera
La primavera es una época en
la cual luchan la vegetación, que quiere recuperar su
predominio de color, y la nieve, que se va retirando
rápidamente. Los torrentes, por causa del deshielo, están
muy crecidos (algunos arroyos y ríos se vuelven
peligrososo en esta época). Los mallines están sumamente
cargados de agua.
Los días se hacen
progresivamente más largos. El sol sale a las 6.59 el 10
de octubre; a las 6.16 el 10 de noviembre y a las 6.00 el
10 de diciembre; mientras que se pone a las 20.06 el 10 de
octubre; a las 20.43 el 10 de noviembre y a las 21.16 el
10 de diciembre.
Los cultores dele squí fuera
de pista encuentran en esta época su tiempo privilegiado.
La capa de nieve ha alcanzado una homogeneidad y
consistencia ideales, y el clima, al tornarse más benigno,
permite excursiones largas y placenteras, aunque no
demasiado calurosas.
Los vientos del oeste
alcanzan en esta época sus mayores intensidades, y a veces
adquieren velocidades huracanadas, especialmente en los
filos y valles altos cercanos a la cordillera.
Es la época de volver a la
montaña, e iniciar una nueva temporada del excursionismo
de travesías.
Unidades ecológicas, flora y
fauna
El Parque Nacional Nahuel
Huapi está dividido, como ya hemos tenido oportunidad de
adelantar, en distintos ambientes, zonas en las cuales la
situación y el relieve geográfico, la altura con respecto
al nivel del mar y las precipitaciones níveas o pluviales
dependientes de la mayor o menor cercanía a la cordillera
establecen características que permiten el despliegue de
distintas formas de vida, entre ellas mas de mil especies
de plantas superiores. Son ellos:
Ambiente altoandino,
constituido por las cimas de los cerros, los filos
cumbreros, los faldeos y pedreros altos y determinados
valles y circos de altura. Este ambiente está
caracterizado por el clima riguroso y la presencia de
nieve durante el invierno, la primavera y buena parte del
verano. Se encuentra más arriba del límite superior del
bosque alto, desde los 1600 metros snm. El peso de la
nieve, la temperatura baja, la presencia de fuertes
vientos y los suelos sumamente someros dificultan el
desarrollo de la flora, que se hace presente aquí, a
medida que desaparecen el ñire y la lenga llamada
rastrera, enana, o achaparrada, a través de pequeñas
plantas con un buen nivel de adaptación a las rigurosas
condiciones imperantes, y vegetación herbácea de prado
andino.
Ambiente del bosque
húmedo, que caracteriza a los faldeos de los cerros y
los valles inter y pedemontanos, por debajo del ambiente
altoandino y recostándose hacia el oeste del Parque.
Favorecidos por las lluvias mas abundantes y un clima
templado, de desarrollan densos bosques de Nothofagus,
especialmente Nothofagus Dombeyi (Coihue), que crece hasta
la cota 1200, y Nothopagus Pumilio (Lenga), habitante
exclusivo de las alturas en esta latitud, que forma
bosques altos entre los 1200 y los 1500 metros,
achaparrándose a partir de esta altura por acción de la
nieve que impide su crecimiento y desarrollo. Es la lenga
uno de los árboles mas fieles y característicos de la
montaña patagónica, donde forma generalmente el límite
superior del bosque. Según el botánico Max Rothkugel esta
especie existe desde el canal de Beagle (Tierra del Fuego)
hasta el lago Carrilaufquen, a los 36º 30’ de latitud sur.
Variadas otras especies de arboles altos, además de un
nutrido sotobosque, en el cual descolla, por su extensión,
la Chusquea Coleou (Caña Coligue). Entre otros, el Radal,
la Retama, el Pañil, el Espino Negro, la Chaurilla, el
Ñire, el Chapel, el Calafate, (que describiremos más
adelante) conforman este ambiente.
Ambiente del bosque de
transición, unidad ecológica que se caracteriza por la
presencia alternada de pastizales propios de la estepa con
grupos de árboles, mayormente Cipreses de la cordillera (Austrocedrus
chilensis).
Ambiente de la estepa,
en el sector más alejado de la cordillera (hacia el
este). Por lo mismo, cuenta con el menor promedio de
precipitaciones (unos 400/500 mm anuales). Esta carencia,
sumada a los fuertes vientos, dificultan el crecimiento de
árboles altos, por lo cual predominan los pastizales de
hojas duras (coironales) y formaciones arbustivas.
La vegetación del
Parque en relación a las lluvias
Hemos dicho que los
ambientes ecológicos del Parque Nacional están
determinados por distintas variables, entre las cuales no
es la menos importante la que refiere al nivel de
precipitación pluvial.
Como ya hemos manifestado,
las precipitaciones son debidas a los aportes de aire
húmedo proveniente del oeste, que van descargando esta
humedad en forma de nieve o agua, de manera decreciente a
medida que se desplaza desde las montañas cordilleranas
hasta la estepa. De allí que encontremos diferentes
niveles de precipitaciones según avancemos hacia el este,
y como consecuencia encontraremos también distinto tipo de
vegetación.
La selva valdiviana
Con entre 3500 y 4000 mm de
precipitación anual, la zona de Lago Frías y Puerto Blest
se establece como una de las regiones con mayor cantidad
de precipitación media anual en nuestro país. En este
ambiente prospera la Selva Valdiviana, denominando
de esta manera a la selva fría, que se ve favorecida en su
desarrollo por un gran aporte de precipitaciones
pluviales. Lleva este nombre porque se desarrolla en su
máximo esplendor al sur de Chile, cerca de la ciudad de
Valdivia, con precipitaciones anuales de hasta 4000 mm.
Esta selva es análoga a la selva subtropical en cuanto a
la cantidad y característica de las especies vegetalrd que
encontramos en ella, aunque es una selva propia de
regiones frías. El esplendor vegetal que la caracteriza es
debido a la hiperabundancia de agua que permite una rica
variedad de especies en todos los niveles del bosque.
Este tipo de selva está
organizada en “pisos”, y en cada piso encontramos
determinada cantidad de luz y humedad. En los diferentes
pisos encuentran su hábitat distintas especies de
vegetales y animales, como describiremos a continuación:
El piso: El sector
mas bajo, denominado piso de la selva, dispone de
alta humedad, poca luz y temperaturas estables. Entre los
exponentes del reino vegetal que dominan este estrato
encontramos líquenes, musgos, hongos, helechos y
herbáceas. Este estrato provee de refugio a insectos,
anfibios, pequeños mamíferos y algunas aves.
El sotobosque: El
siguiente estrato es el sotobosque, que se levanta por
debajo de las copas de los grandes árboles, hasta los 5
mts de altura. Aquí dominan los arbustos, la Chusquea
coleou (Caña Coligue), que florece cada cuarenta años para
morir después; helechos, como la Palmita; el Taiqué (Desfontainea
Spinosa), el Chilco (Fuchsia magellánica), cuya flor es la
preferida de los picaflores, el Michay (Berberis darwinii),
el Corcolén y muchos más.
Entre el sotobosque y el
bosque alto encontramos árboles bajos, lianas como el
Pilpil Voqui (Campsidium Valdivianum) y enredaderas.
El Bosque alto:
Dominando el piso superior del bosque, se alzan los
gigantescos y logevos Alerces (Fitzroya cuppresoides) y
Coihues. Este último árbol, de la familia de los
Nothophagus, a diferencia de sus primos hermanos la Lenga
y el Ñire, no pierde sus hojas en otoño. El Coihue es
propio de los suelos húmedos, como lo indica su nombre
mapuche, que significa aproximadamente “lugar en donde se
puede encontrar agua”.
La Turbera: En
ciertos lugares de la selva valdiviana, el estrato mas
bajo adopta una característica especial, cuando se vuelve
mallinosa por la presencia de aguas extendidas. Es la
Turbera, dominada por la presencia de un musgo,
llamado Sphagnum, habitante propio de los lugares
con exceso de humedad. Este musgo, que es el huésped mas
abundante de la turbera, tiene la particularidad de
absorber mas agua que su propio peso. Su constitución es
esponjosa. En la Turbera, el árbol dominante es el Alerce,
encontrándose también el Ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron
Uvíferum), el Chapel, con flor de color blanco, y una flor
insectívora, la Violeta del Pantano.
El bosque húmedo
Con 2000 mm de precipitación
anual se desarrolla el bosque húmedo, como el que
se yergue en los faldeos de los cerros López, Capilla,
Catedral, etc. Este es el bosque que recorreremos con
mayor frecuencia en nuestras aproximaciones a los filos
altos, por lo cual reclama un párrafo un poco más extenso.
Este tipo de bosques posee
varios niveles de vegetación. Un nivel de Piso del bosque,
poblado de hongos, musgos, líquenes, pastos, pequeñas
plantas y flores, plántulas en crecimiento. El bosque
bajo, o sotobosque, formado por arbustos y cañas, y el
bosque alto, poblado de grandes árboles. Estos árboles
tienen una vida de duración disímil. Hay viejos individuos
que viven siglos; otros que no tienen tanta suerte y caen
jóvenes, producto de vientos, o de otros árboles que los
arrastran en su caída. Estos troncos caídos se van
descomponiendo con la ayuda de minúsculas bacterias,
hongos e insectos, además de animales más grandes, y
contribuyen a enriquecer el suelo de nutrientes. A la vez,
los claros de luz formados por los individuos que caen
favorecen el crecimiento de los renovales.
Estos bosques tiene una
capacidad muy importante, y de la que, a veces, no nos
percatamos: son importantes acumuladores de agua de
lluvia, que se almacena en el esponjoso subsuelo de tierra
y raíces, y va drenando lentamente montaña abajo,
alimentando muchas surgentes... Esto explica el hecho de
encontrar arroyos y chorrillos con agua descendiendo de
cerros que han perdido, avanzado el verano, la nieve de
sus filos altos.
El bosque húmedo está lleno
de vida, a veces perceptible y a veces no. Pequeños y
grandes mamíferos, aves y no en último lugar los insectos,
que abundan en numerosísimas especies, muchas de ellas
voladoras, otras con hábitos terrestres, algunas viviendo
entre los troncos en descomposición, o al ras del suelo.
El bosque seco
Con una precipitación de
entre 1200 y 1500 mm anuales se despliega el bosque
seco, integrado principalmente por cipreses de la
cordillera. Es el ambiente del bosque de transición, que
ya hemos mencionado.
Encontramos densos
cipresales en la zona del Valle Encantado; en el paso
Córdoba, en Confluencia, en los faldeos de la margen Norte
del Lago Nahuel Huapi. Desde Bariloche hacia el Oeste
también está muy presente, pero ya mezclado con otras
especies características del Bosque Húmedo.
El ambiente estepario
Con precipitaciones medias
de entre 600 y 500 mm anuales encontramos el ambiente
estepario, como el que se muestra frente a nuestros
ojos en las cercanías de Pilcaniyeu, donde la vegetación
es arbustiva y semiárida, integrada principalmente por
coirones y neneos.
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