|
El agua que encontramos
en las cuencas superiores de ciertos ríos de origen
glacial, como por ejemplo los ríos Castaño Overa o
Manso Superior, cerca de Pampa Linda, conduce, como se
sabe, arcilla y sedimentos en suspensión, que le dan
su característico color gris lechoso. Este fenómeno es
debido a la fricción del glaciar sobre el lecho de
roca por el que discurre. Es a la vez agua
extremadamente fría (con una temperatura cercana a
0°). Por ello hay que tener en cuenta, si se la
utiliza para beber, que estas características pueden
hacer que se produzcan trastornos digestivos en las
personas sensibles. Es conveniente, por tanto, buscar
agua clara de arroyos de origen no glaciar, siempre
frecuentes en la zona del Parque.
Por otra parte, el agua
estancada de los mallines (y hasta de algunas lagunas,
como la laguna Ilón, cuyas aguas no tienen una buena
oxigenación) no puede ser tomada sin hervirla
previamente.
Existe una contaminación
del agua estancada debida a las toxinas de las
cianobacterias, perjudiciales para la salud
del ser humano. Las cianobacterias, a veces llamadas
algas verdiazules, constituyen el filo
Cyanophyta, perteneciente al reino Monera. Son
organismos unicelulares fotosintéticos que carecen de
núcleo definido u otras estructuras celulares
especializadas, y se encuentran en hábitats diversos
de todo el mundo viviendo preferentemente en la
corteza de los árboles, en rocas y suelos húmedos y en
las aguas estancadas donde realizan la fijación de
nitrógeno, produciendo cierto tipo de espuma en las
orillas y una tonalidad como "aceitosa" en el agua.
Son más tóxicas cuando se produce el «florecimiento»,
en las épocas más calurosas del año.
Recomendamos entonces
evitar beber agua de origen glaciar (con limo en
suspensión), aguas estancadas en general, ni agua muy
fría en días de excesivo calor, o después de un
esfuerzo físico prolongado.
|