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Aconcagua: el dossier.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dossier de informaciones sobre el Cerro Aconcagua

Recopiló: Raúl Llusá

El Entorno
 

El Parque Provincial Aconcagua, situado íntegramente en la Provincia de Mendoza, fué creado en 1983 por una ley provincial, y tiene una extensión de 71.000 hectáreas. El cerro Aconcagua es enteramente argentino, ya que lo separa de chile la Quebrada de Matienzo.

En toda la zona del parque domina, a partir de los 3000 metros de altura, la vegetación altoandina, representada de manera principal por gramíneas xerófilas. La zona del Parque Provincial Aconcagua es alta, y por ende las temperaturas son reducidas aún en el verano, tanto más bajas cuanto mayor es la altura que vamos alcanzando.

En diciembre-enero las temperaturas medias de Plaza de Mulas oscilan entre 0 y 5 grados centígrados, aunque con mal tiempo suelen descender hasta los 15º bajo cero, y con buen tiempo pueden llegar hasta unos placenteros 20 grados.

Es preciso recordar que toda la zona está expuesta a los vientos húmedos del Pacífico, que como sucede a lo largo de toda la cordillera, depositan su carga de humedad en forma de lluvias y nieve en toda la versante occidental, para llegar más secos al oriente. La meteorología suele cambiar en cuestión de horas, y llevar un altímetro-barómetro que nos ayude a predecir estos cambios climáticos es una precaución muy aconsejable.

 

Geología
 

El Cerro Aconcagua fué durante mucho tiempo considerado como un volcán extinguido. Así aparece consignado en el Diccionario Geográfico Argentino,  de Francisco Latzina, fechado en 1891, pero es un error.

Tiene una antiguedad de unos 150 millones de años, y fué elevándose, en sucesivos pulsos, a causa de fuerzas de compresión y diferentes plegamientos de la corteza terrestre.

Este levantamiento progresivo del terreno motiva la paradoja de encontrar sedimentos marinos a grandes alturas, ya que en algún momento pasado lo que hoy es cerro formó parte del lecho marino del océano Atlántico. También es dable hallar remanentes volcánicos, producto de pretérita actividad en la zona.

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Historia
 

La voz quechua “Aconcagua” (Ackon Cahuac) significa “Centinela de Piedra”, si bien no hay unanimidad al momento de establecer la toponimia correcta de este gigante de los Andes Australes, que con sus 6959 metros se establece no sólo como el cerro más alto de América (terminada la controversia entre la altura del Aconcagua y el Ojos del Salado, en Catamarca, de 6930 metros, cuando en 1989 una comisión argentino-italiana, en el marco del Operativo Cóndor,  determinó con exactitud la altura del Aconcagua, utilizando complejos instrumentos de alta precisión) sino también de todo occidente. El Ojos del Salado se quedó con el mérito de ser el volcán más alto del mundo.

Hay quienes sostienen que el topónimo proviene del aimará, de las voces “Acon” y “Cagua”, que significan monte nevado.

Este cerro presenta, en la actualidad, distintas variantes para acceder a su cima norte o principal, y su poco menos alta cima sur (6930). Desde la frecuente ascensión por la ruta “clásica” o normal, sin demasiadas dificultades de tipo técnico (aunque abundantes problemas de otro tipo, como por ejemplo la altura), hasta la impresionante escalada de la pared sur, además de la variante conocida como del “Glaciar de los Polacos”, y otras rutas.

Charles Darwin, en 1832, consignó la imponencia de este cerro, en el curso de una excursión terrestre durante su recordada expedición a bordo del “Beagle”.

Pero corresponde al científico alemán Paul Güssfeldt el mérito de ser el primer hombre que acarició la idea de llegar a la cumbre del coloso de América, luego de haber visto desde lejos la figura del Aconcagua en el curso de su exploración de los andes chilenos. En marzo de 1883 se hizo acompañar por seis personas más: tres arrieros y tres peones, avanzando desde el río Putaendo, y realizando dos intentos en el curso de los cuales llegó hasta apenas 500 metros de la cumbre norte, siendo obligado a retornar por la adversa meteorología de esa época del año, su equipo deficiente y  un doloroso problema de dolor de muelas, que trató de aliviar mediante el empleo de opio. A él pertenece la primera medición moderna de la altura del cerro, realizada a fuerza de teodolito y aneroide: 6970 metros, con error poco significativo en relación a la marca actual. El glaciar Güssfeldt, al norte del Aconcagua, recuerda la proeza de este científico alemán.

Cabe decir que por entonces una leyenda atribuía la presencia de metales preciosos en este cerro, lo que ayudaba a la motivación de los no montañistas.

Güssfeldt realizó, a su regreso a Europa, una labor propagandística importante sobre las bellezas y las posibilidades andinísticas de estas lejanas tierras sudamericanas.

Una expedición inglesa liderada por Edward Fitz Gerald, que comenzó en diciembre de 1896, posibilitó que el baqueano suizo Matías Zurbriggen se alzase con el honor de ser el primer ser humano en pisar la cumbre, hazaña que llevó a cabo el 14 de enero de 1897 por la ruta hoy llamada clásica.

Zurbriggen era un montañista experto, que había transitado los Alpes y el Himalaya. Era uno de los guías alpinos más destacados de su época, que terminó trágicamente sus días en Ginebra, donde se suicidó el 21 de junio de 1917, a los 52 años, en medio de la pobreza y el olvido. Amante de los extremos, encontraba en ellos una razón para vivir. Sir Martin Conway, su compañero en algunas aventuras, lo describía como un hombre “apasionado, disoluto, vital y exagerado. Al mismo tiempo, amable, de corazón tierno y personalidad atractiva”.

Otros dos integrantes de la misma expedición, motivados por el éxito de Zurbriggen, se lanzaron al asalto un mes más tarde, por la misma vía, llegando también a la cumbre. Eran el italiano Nicolás Lanti, y el inglés Stuart Vines.

Lamentablemente, el mal de altura impidió a Fitz Gerald, alma mater de la expedición, alcanzar la ansiada cumbre. Cabe destacar que poco después Zurbriggen y Vines realizaron la “primera” al volcán Tupungato, de 6550 metros.

En 1898 el inglés Sir Martin Conway despreció la cumbre por rescatar una piqueta que lo acompañaba siempre en sus expediciones. Este retraso hizo que el Viento Blanco, que apareció más tarde, lo obligara a retornar sin alcanzar la cima.

En los siguientes cuarenta años, sólo en ocho oportunidades concluyeron con éxito distintas expediciones a la cumbre, siempre por la ruta clásica.

En 1926 la montaña se cobró el primer tributo de su historia andinística conocida. Fue el austríaco Juan Stepanek, residente en Mendoza, que subía con su amigo también residente mendocino, el alemán Miguel Gssler. A mitad de la ascensión, Gssler se quedó sin fuerzas y regresó, mientras Stepanek continuaba en solitario hacia la cima. Nunca retornó. Su cuerpo fue hallado 20 años más tarde, congelado y momificado. Hoy descansa en el cementerio montañés de Puente del Inca.

El 8 de marzo de 1934 le llegó el turno de pisar la cumbre a un argentino. Fué el por entonces teniente Nicolás Plantamura, más tarde general de la nación. Llegó a la cima por la ruta clásica, junto con el arriero Mariano Pasten, de origen chileno, y los italianos Piero Ghiglione, Renato Chabod y Pablo Ceresa.

También en ese mismo mes de marzo se llevó a cabo la conquista de la cumbre por una nueva ruta. Una expedición polaca inauguró la versante noroeste, internándose por la Quebrada de las Vacas y el Valle Relinchos, para alcanzar un campo de hielo por el cual subieron, y que desde entonces es conocido como Glaciar de los Polacos, en homenaje a estos andinistas. Empezaron la escalada el 5 de marzo, e hicieron cumbre, en escalada alpina,  el 8 de marzo de 1934, paradojalmente apenas unas horas después del éxito de la expedición italiana al mando del Ingeniero Piero Ghiglione, en la que participaba Plantamura, y que había llegado por la ruta norte. Los polacos Stefan Daszyinski, Konstany Narkievitcz, Stefan Osiecki y Victor Ostrowski dejaron sus testimonios y bajaron -como es de uso- los que habían dejado los italianos, para sorpresa de éstos que se encontraron dos días después con los polacos en Uspallata. Los italianos, que aún estaban festejando su triunfo, se sorprendieron largamente al ver que los polacos tenían en su poder sus testimonios, ya que no habían visto a ninguna otra expedición tras ellos, y no tenían conocimiento del intento polaco por la variante noreste.

Los polacos hicieron este itinerario como coronación -y aprovechando el tiempo libre que les quedaba- de un raíd en el cual habían conquistado las hasta entonces cumbres vírgenes de los cerros Mercedario, Ramada, Alma Negra y La Mesa, todos de más de 6000 metros.

En 1936 llegó a la cumbre Juan Jorge Link, la primera de las cinco oportunidades en que lo lograría, hasta su muerte en 1944, ocurrida pocos metros más abajo de la cima, junto con su mujer, luego del quinto ascenso. Su perro Fifí descansa, por su expresa voluntad, en esas alturas, luego de subir con él en dos oportunidades, metido en su mochila. En la segunda, el perro murió a causa del frío y la falta de oxígeno.

La primera mujer en acceder a la cumbre del coloso de América fué una francesa, Adriane Bance, que llegó a lo más alto el 7 de marzo de 1940.

En 1947 fué vencida la segunda cumbre del cerro, conocida como cumbre sur. Esta cima, de 6930 metros, está ligada a la cumbre norte por una pequeña arista de nieve dura, barrida por los vientos, y de unos 800 metros de largo.

Dos alemanes radicados en nuestro país, Lothar Herold y Thomas Kopp, lograron la hazaña el 7 de enero de ese año, ayudándose -a la manera de los equilibristas- de un largo palo que les permitió cruzar la cresta con menos riesgo. Fue en esa expedición cuando encontraron, cerca de la cresta, el esqueleto momificado de un guanaco, en muy buen estado de conservación, generando miles de discusiones al respecto de la forma en que el animal llegó hasta esa altura, donde no hay ni vegetación ni condiciones de oxígeno necesarias para la vida. Para algunos, la presencia de este guanaco aquí revelaría antiquísimas expediciones precolombinas, tal vez motivadas por razones religiosas. No ha podido establecerse, sin embargo, por métodos científicos, esta presunción; y aún podemos suponer , como algunos otros, que es improbable, por la mentalidad propia de las culturas indígenas que sentían un temor reverencial por las altas cumbres, en las que -pensaban-moraba la divinidad.

Se cuentan, por esta época, numerosas anécdotas de alucinaciones que sufrían quienes se aventuraban hasta estas alturas, como las narradas por Manuel Pacheco (una mujer vestida de negro, con el rostro cubierto por un velo, lo perseguía), o la de Alfredo Magnani (un caballo blanco danzó ante él por espacio de cinco minutos), o la de Francisco Fretes, que no pudo acceder a la cumbre, a pocos pasos de ella, ¡por una reja que le impedía el paso!

En 1953 se abrió una tercera ruta, por una expedición integrada por el recordado médico suizo Federico Marmillod, su esposa Dorly, y los argentinos Fernando Grajales y el Teniente Primero Francisco “Paco” Ibañez, que alcanzó la muerte años después en el lejano Himalaya, intentando el Dhaulagiri. El 23 de enero de 1953, alcanzaron la cumbre por la cresta sudeste y el grupo atravesó la arista que une las dos cumbres para descender por la ruta noroeste. En esta expedición Ibañez cortó, para llevarse de recuerdo, una pata del famoso guanaco momificado.

El 25 de febrero 1954 una expedición francesa liderada por René Ferlet coronó con éxito la mítica pared sur, ya entrevista como posible vía de acceso por Lionel Terray y Guido Magnone, al precio de importantes mutilaciones en pies y manos en los escaladores Robert Paragot, Edmond Denis, Guy Poulet, Pierre Lasueur, Lucien Bernadini y Adrien Dagory. Remontaron la pared hasta el filo que empalma con el Glaciar de los Polacos, a 6800 metros, y desde allí se dirigieron a la cumbre norte. 1966 fué el año en el que el argentino José Luis Fonrouge, acompañado por el austríaco  Hans Schömberger, realizó la vía de la Pared sur en cuatro días de escalada, abriendo, en la mitad de la pared, una variante. Días antes otros argentinos, Pellegrini y Aiques, habían alcanzado la cumbre por otra ruta que discurre a la derecha de la pared.

En 1977 dos andinistas suizos llegaron hasta el pié de la Gran Canaleta en moto, siendo la altura máxima (6800 metros) alcanzada por motocicletas andando en el terreno.

En 1980 un grupo esloveno abrió -sin concluir- una directísima sur-sur, problema hasta hoy no resuelto.

En enero de 1981 dos franceses, Jean Marc Boivin y Dominique Marchal descendieron desde la cumbre a Plaza de Mulas, en 30 minutos, volando en sus aladeltas.

En fecha relativamente reciente, que no conocemos, el ingeniero argentino Gabriel Alberto Cabrera, de entonces 34 años subió a la cumbre llevando al hombro una bicicleta Mountain Bike de 28 kilogramos, pedaleando algunos metros en la cumbre para convertirse en el ciclista que más alto había andado en este medio de transporte.

El 8 de enero de 1985 Gabriel Cabrera, Los hermanos Juan Carlos y Fernando Pierobon, y Franco y Alberto Pizzolón, ascendiendo por el filo sudoeste, encontraron, a 5000 metros de altura, una momia incaica, perteneciente a un niño de unos doce años, probablemente un sacrificio ritual (un “capacocha”). La momia descansa hoy en el Museo Universitario de Mendoza.

En febrero de 1985 el capitán francés A. Steves descendió desde la cumbre hasta Plaza de Mulas, en 25 minutos, en un parapente.

En febrero de 1986, una expedición enteramente mendocina alcanzó la cumbre por la Pared Sur. Esta expedición estaba integrada por Alejandro Randis, D. Alvarez, D. Rodríguez, L. Sánchez y M. Barrios, en seis días de escalada.

En 1987, un andinista español, Fernando Garrido, permaneció con su tienda un mes entero en la cumbre.

El italiano Vicente Chiaranda, el mismo año, subió con una pequeña mesa plegable, y la armó en la cumbre para encaramarse luego sobre ella y convertirse así en el hombre que más alto llegó en los Andes, circunstancia que certificó mediante la consabida fotografía.

Hasta aquí la historia, sin que olvidemos los casi ochenta muertos que emprendieron su ascenso definitivo en estas laderas en los últimos setenta años. Algunos de ellos descansan en el cementerio andino de Puente del Inca.

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Entrenamiento

 

Para acometer con posibilidades de éxito esta empresa, es menester contar con una buena salud, fuerza de brazos y piernas, y estar suficientemente entrenado. La diferencia entre el éxito y el fracaso tiene mucho que ver con motivación adecuada, una correcta reacción del organismo frente a la altura y un muy buen entrenamiento físico.

 

Entrenamiento aeróbico

 

Es menester trabajar físicamente la resistencia y la fuerza. Para la resistencia es preciso un trabajo aeróbico casi diario. No bajar de una hora de actividad, e ir incrementando cada vez más (entrenamiento en escalera). Es importante entrenar y sostener un ritmo, adecuando progresivamente al organismo al esfuerzo prolongado.

La cuestión de la fuerza se trabaja con las piernas (de la cintura para abajo). Un buen entrenamiento no puede dejar de tener actividad al menos durante cuatro días a la semana, con más de cuarenta minutos en cada sesión. Es menester cuidar de no pasar las 160 pulsaciones por minuto, regulando los ejercicios a nuestro estado crecientemente más adaptado. Es importante llegar primero a poder mantener mucho volumen de entrenamiento (cantidad de tiempo que entrenamos sin desmayarnos), y luego tratar de reducir los tiempos que empleamos (primero tratar de correr sin parar durate una determinada cantidad de tiempo. Luego de obtener este resultado, tratar de correr esa misma cantidad de recorrido en menos tiempo).

Fuerza-resistencia: La combinación fuerza-resistencia se trabaja corriendo con peso. La natación es un complemento sumamente adecuado, por lo completo. Lo importantísimo es que el entrenamiento sea constante.

 

Recomendaciones de Nicolás Arguinchona

 

Un buen entrenamiento prepara la resistencia aeróbica y anaeróbica láctica.       

Presentamos una tabla de entrenamiento para toda una semana.

1. En los trabajos de los días miércoles y viernes se deben tomar las pulsaciones por minuto, y se debe lograr estar trabajando entre las 160 y 180 pulsaciones por minuto.      

2. El domingo es día de descanso total.

3. Si los días lunes y martes podemos correr más de cincuenta minutos, mejor. 

4. Ojo: los trabajos dinámicos con sobrecarga pueden traer lesiones (por ejemplo: correr con peso, correr con mochila)

Conviene, antes de comenzar el entrenamiento, hacerse un test de Cooper a fin de establecer nuestra capacidad aeróbica. El test consiste en correr la mayor -distancia- posible sin detenerse, durante 12 minutos, y comparar el resultado con las tablas de referencia que damos a continuación. Estos resultados deben ser comparados con los obtenidos en la repetición del test que haremos en fecha próxima a nuestra partida hacia Mendoza, a fin de advertir si hemos aumentado, con el entrenamiento, nuestra capacidad aeróbica.

 

TABLAS DE REFERENCIA

CONDICIÓN                     12 Y 14 AÑOS            14 Y 16 AÑOS              16 Y 18 AÑOS

 

EXCELENTE *                   2950 M                        3050                               3150

MUY BUENA *                    2750                            2850                               2950

BUENA *                             2350                            2450                               2550

SUFICIENTE                      1950                            2050                               2150    

MEDIOCRE                        1350                           1450                                1550

INSUFICIENTE                   Menos                         Menos                             Menos

 

CONDICIÓN                      MAS DE 18 AÑOS

 

DÉBIL                                 HASTA 2800 METROS

REGULAR                         2800 - 3000

SUFICIENTE  *                  3000 - 3200

BUENA  *                           3200 - 3300

MUY BUENA    *                3300 - 3400

EXCELENTE     *              3400 o mas

(*) Para intentar con razonable esperanza de éxito un 6000

 

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Documentación, permisos, impuestos

Como era de esperar, no es fácil llegar al Aconcagua y no sólo por las dificultades que nos ofrecen el cerro o nuestro organismo, sino también ¡las autoridades!. Pero en buena hora sea, si los requisitos aumentan la seguridad, y los fondos recaudados por permisos e impuestos sirven para brindarnos más y mejores servicios a quienes practicamos los deportes de montaña.

Primera cosa a tener en cuenta: los menores de 18 años ni sueñen con ir a Aconcagua, salvo que estén acompañados por un mayor y cuenten con el debido permiso de los padres, hecho ante escribano público, mencionando el nombre y documento del mayor. Los menores de 18 a 21 años deben contar con un permiso especial de sus padres, también certificado por escribano público.

Además, hay que gestionar un permiso de entrada al Parque Provincial Aconcagua, que se tramita en la Subsecretaría de Turismo de Mendoza, situada en la calle San Martín 1143 de esa localidad, TE 061-202800.

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Tiempos

 

Es conveniente no ir con el tiempo demasiado acotado, esto es: estando “corridos” por la necesidad de volver para reintegrarnos al trabajo, o lo que sea. 15 días suele ser poco tiempo, ya que la meteorología puede jugarnos una mala pasada, y tal vez no podíamos hacer nunca el intento. El tiempo necesario para hacer cumbre lo determina el propio organismo, aunque el grupo es un factor que también incide.

 

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Motivación

 

Es importante tener el objetivo claro. Un proyecto concreto (no es bueno “ir a ver qué pasa”) El grupo es importante: un buen equipo, que pueda ser sostén de eventuales enfermos, desanimados, etc. Si son dos personas y una enferma, puede ser el fin de la expedición (además de atentar contra el factor seguridad).

Es importante también la estimulación psicológica recíproca. Otro factor a tener en cuenta es el aburrimiento, que conspira contra la motivación. Especialmente en los días de la aclimatación. En estos días es bueno realizar caminatas cortas; mantenerse activos y no tirados en la carpa. Es necesario relacionarse con otras expediciones: adquirimos valiosa experiencia y el tiempo pasa más rápido.

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Temas médicos
 

Uno de los problemas más difíciles que debe afrontar quien realiza un intento a la cumbre del cerro más alto de América, es el Mal Agudo de Montaña (MAM), que puede desde obligarnos a cancelar el intento hasta llevarnos a la muerte, si no tomamos las debidas precauciones.

Cada uno debe ir siguiendo con atención la propia evolución física, para detectar los problemas de salud antes de que alcancen una gravedad extrema.

Nicolás Arguinchona recomienda revisarse con el médico al llegar a Plaza de Mulas, durante los intentos y al regresar.

 

  • El dolor de cabeza es producido por la altura, y debería desaparecer con una correcta aclimatación.
  • La deshidratación se comprueba con el color del orín. Orina muy amarilla es signo de deshidratación. Orina más traslúcida implica una hidratación adecuada.
  • También el volumen de orina nos da una señal en cuanto a nuestra hidratación. Un volumen pobre de orina es síntoma de deshidratación, mientras que un volumen normal es signo de hidratación adecuada.
 

Otros síntomas de problemas son:

 
  • Nauseas
  • Vértigo
  • Insomnio
  • Vómitos
  • Dolor de cabeza que no cede con aspirina
  • Falta de aire (disnea) ante los esfuerzos
  • Fatiga muy intensa
  • Disminución del volumen de orina
 

La famosa “muerte blanca” es un riesgo que no debe despreciarse. Muchos describen que llega imperceptiblemente, con síntomas clásicos: decaimiento general, dolor de cabeza seguido de mareos y vómitos, a veces visión doble, para llegar más tarde a la pérdida de conciencia, coma y muerte por edema cerebral.

A veces son síntomas a tener en cuenta una especie de hormigueo seguido de calambres en piernas y manos, en oportunidades con pequeños derrames y pérdida de la sensibilidad.

La única posibilidad de salvación frente a estos síntomas es un descenso rápido a cotas de seguridad; como mínimo al campamento Base de Plaza de Mulas.

De ser posible hay que controlarse con el médico de Plaza de Mulas cada vez que se regresa de un campamento de altura. Si estando en los campamentos avanzados sentimos malestares, hay una frecuencia de radio que nos comunica con los médicos (es preciso averiguarla en Plaza de Mulas) y podemos consultar qué hacer.

Hay otra frecuencia que nos comunica con el guardaparque de Plaza de Mulas, y de ser necesario existe una Comisión de Auxilio, pero es PRIVADA, y los rescates, según la altura en la cual deban ser realizados, cuestan fortunas. Por eso es importante contar con un seguro que nos cubra la Comisión de Auxilio.

 

Recomendaciones de Peter Galli

 

Al momento de concluir este informe, Peter Galli había dado su charla sobre la influencia de la altura en la fisiología humana. Estos datos son apuntes tomados rápidamente para ser incluidos en este dossier, por lo cual no están revisados por Peter.

Peter Galli, que nos prometió un informe escrito con fuerte fundamentación científica, recomienda darle al cuerpo todo el tiempo que éste necesita para efectuar la adaptación a la altura.

Justifica esta afirmación diciendo que cuando el cuerpo sube por encima de los 3000 metros, y la diferencial de presión disminuye (ver artículo del Dr. Lentini, a continuación), el organismo responde aumentando la frecuencia de ventilación (respiración rápida, “agitada”), con lo cual el cuerpo, además de captar mayor cantidad de aire para metabolizar el oxígeno, elimina también mayor cantidad de Dióxido de Carbono (CO2) lo que empobrece la presencia de Anhídrido carbónico a nivel molecular. Los riñones tienden a restablecer el equilibrio de los gases (el PH) a través del HCO3 (Bicarbonato de Sodio). Este proceso de restablecimiento reclama 72 horas en la cota alcanzada. Por lo tanto, recomienda permanecer 72 horas en la cota 3000, otras 72 hs en la cota 4230 (Plaza de Mulas), y luego 48 a 72 hs. a los 5200 y a los 5900 metros. Esto permite -aclara el informante- que el cuerpo se adapte fácilmente al ascenso, sin problemas de agotamiento y respiración.

Esta adaptación debe ser complementada con una dieta equilibrada (por la dificultad progresiva en la digestión), cuidando de no tomar medicamentos antiácidos, que dificultan el trabajo digestivo. También desaconseja el alcohol, que es depresor del sistema nervioso central y es además vasodilatador.

Recomienda, por fin, que de cada integrante de una expedición a Aconcagua se haga una Historia Clínica, para ser llevada a la montaña por cualquier problema.

 

La altura y el cuerpo

 

Extractos de un artículo del Dr. Néstor Lentini, sacado de la Revista “La Consigna”, de Educación Física

La presión barométrica desciende con la altura, resultando menor O2 por volumen de aire. Es dcir que a nivel del mar la presión barométrica es de 760 mmHg., mientras que a 3000 mts. desciende por debajo de 600 mmHg., ello conlleva a unja disminución en la presión parcial de O2: no es lo mismo el 20% de 760 que el 20 % de 600. El organismo ante esta situación produce determinados mecanismos para ajustarse a la hipoxia.

Pero estas adaptaciones se producen a expensas de algunas dificultades, como por ejemplo la disminución en el consumo de O2 que comienza  manifestarse aproximadamente a los 1500 metros. La disminución es aproximada al 3% cada 300 metros de elevación, aunque la proporción aumenta severamente cuando la altura es mayor La difusión a nivel pulmonar se transforma en el factor limitante en altura, ya que la fuerza por diferencias de presiones entre el aire ambiente y el capilar pulmonar disminuye, resultando una dificultad poder realizar adecuadamente el intercambio gaseoso. Como este intercambio entre el O2 y el CO2 se produce gracias a un gradiente de presión importante, en la altura al haber una disminución en la presión barométrica, esa fuerza de difusión menor resulta en una menor transferencia de O2 desde el medio ambiente hacia la sangre. Así,  a nivel del mar la sangre que llega a los capilares pulmonares desde los tejidos, tiene un PO2 de cerca de 40 mmHg. En reposo, esa sangre toma aproximadamente 0.75 segundos en atravesar el capilar y 0.25 segundos durante el ejercicio, siendo tiempo suficiente para poder realizar la ventilación e intercambios correspondientes. Es decir que a nivel del mar no hay mayores limitaciones en la difusión en el ejercicio.

Un sujeto en reposo en la altura, a pesar de la gran disminución de la presión del O2 puede tolerarse gracias al comportamiento en la curva de disociación de la O2Hg (oxigemoglobina) Así, a una presión parcial de O2 de 50 mmHg (por ejemplo a los 4300 metros) la saturación de la hemoglobina se mantiene a niveles aceptables (aprox. 85%). Esto explica por qué en reposo la población puede estar confortable por cortos períodos de tiempo sin necesidad de recurrir al O2 en forma externa. Pero la difusión es afectada en forma severa durante el ejercicio en la altura. Pues mientras que el tiempo que tarda el eritricito en pasar a nivel alveolar se mantiene en 0.25 segundos, como sucede a nivel del mar, la presión es mucho menor (60 mmHg vs 30 mmHg a 4000 metros), por lo que este tiempo de exposición para recibir el O2 resulta demasiado pequeño. La fuerza de difusión es igual a la diferencia entre la PO2 alveolar y la PO2 venosa; esto conlleva una reducción importante en la saturación de la Hemoglobina, produciendo a su vez una disminución en el consumo de O2. Como consecuencia de esta dificultad (menor presión de O2) el aparato respiratorio responde aumentando la ventilación (hiperventilación) para tratar de aumentar, en primer lugar, la oferta de O2 a la sangre. Pero ello lleva al mismo tiempo a una eliminación exagerada por la ventilación de CO2, por lo que la presión del CO2 disminuye con la hiperventilación, lo cual lleva a una disminución en la concentración de iones hidrógenos (hidrogeniones H+) produciendo de esta forma una alcalosis metabólica por aumento de los niveles de bicarbonato y PH. El riñón deberá responder con los dias de esta nueva situación eliminando una orina más alcalina.

Los efectos de la exposición aguda a la altura pueden resumirse:

Aumento de la frecuencia cardíaca de reposo y ejercicio submáximo para aumentar el transporte de O2 al tejido.

Aumento en la ventilación en reposo y submáximo para tratar de aumentar la PO2 alveolar con la disminución en la PCO2, y H+ en el líquido cefalorraquídeo y en la sangre.

Disminución en el VO2 máximo que lleva a una disminución en la capacidad del ejercicio y algunos cambios mínimos agudos en sangre, músculos e hígado.

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La marcha de aproximación

 

En el camino Internacional Argentina-Chile se encuentra Puente del Inca (2790 metros), un pequeño caserío cercano a la quebrada de los Horcones, a 176 kilómetros de la ciudad de Mendoza.

Aquí se contratan las mulas que han de llevar el material pesado hasta Plaza de Mulas. Nosotros haremos el trayecto hasta este sitio, que será nuestro Campamento Base con sólo una mochila de ataque para el equipo del día.

Para comenzar la marcha hay que pasar el edificio de la Aduana y llegar hasta la oficina de acceso al Parque Provincial Aconcagua, donde es menester presentar los correspondientes permisos. Poco más allá está la laguna Los Horcones.

La senda avanza por la margen derecha geográfica del río Horcones por espacio de dos kilómetros, al cabo de los cuales un punte colgante nos permitirá cruzar el río para seguir avanzando por su margen izquierda geográfica. Este puente está a la altura del llamado Valle del Durazno, que avanza en dirección noreste.

Durante aproximadamente una hora caminamos con el río a nuestra vista. Luego lo dejaremos de ver casi hasta llegar a Confluencia. La senda bordea ahora el cordón Almacenes. Al llegar a Confluencia (3370) veremos el río Horcones Inferior (que desagua el deshielo del glaciar del mismo nombre) que se encuentra aquí con el Río Horcones Superior (de esta circunstancia deriva el nombre del paraje). En Confluencia existe, sobre el río Horcones superior, un lugar para acampar, posibilidad que debemos evaluar ya que desde Puente del Inca la marcha nos habrá insumido unas cinco o seis horas (depende del entrenamiento), y la altura comienza a avisar de su existencia a nuestro organismo. Para encontrar el lugar del campamento hay que cruzar un puente sobre el río Horcones Superior y avanzar por la senda, que tuerce en sentido horario. En este sitio hay agua potable.

Es importante destacar que desde Confluencia se bifurcan los accesos: por un lado la ruta normal, que es la que estamos describiendo, y por el otro la ruta llamada de los Franceses, que lleva a la Pared sur, para seguir la cual deberemos remontar la senda que recorre la margen del río Horcones Inferior y atravesar el glaciar del mismo nombre para llegar a Plaza Francia (4000 o 4300 metros), Campamento Base tradicional de las expediciones que realizan esta vía.

Volviendo a la descripción de la ruta normal: desde Confluencia parten dos sendas que llevan a Plaza De Mulas. Si bién no es absolutamente imprescindible, es frecuente que el trayecto Confluencia-Plaza de Mulas se cubra en una sola jornada de marcha.

La primera senda obvia la zona de acampaje, y es la utilizada por quienes hacen en una sola jornada el trayecto entre Puente del Inca y Plaza de Mulas.

La segunda comienza en la margen derecha del río Horcones superior y sube en caracoles. Pasaremos frente a la Playa Ancha, desde donde comienza a a divisarse la Pirámide del cerro Aconcagua, y una de sus caras.

Unas dos horas más tarde el valle se hace más estrecho, y termina la zona de altiplano. Una gran roca nos indica que hemos llegado al paraje denominado “Teniente Primero Ibañez”. estamos a 3690 metros. Desde Confluencia hasta aquí no hemos ganado muchos metros, pero sí distancia, con una fuerte exposición al sol.

Desde este sitio se ascienden unos 300 metros de desnivel hasta Plaza Colombia, a 4000 metros. Hasta aquí, desde Confluencia,  deberán emplearse unas seis o siete horas de marcha.

Comienza a continuación la llamada “Cuesta Brava” que nos deja, recorriendo un caracol,  en el Campamento Base de Plaza de Mulas Superior, a 4230 metros, lugar tradicional de armado de carpas. La senda entre el Campamento Base y el Hotel Refugio Plaza de Mulas nos insumirá unos 20 minutos a media hora de marcha adicional, recorriendo otro sendero en un caracol bastante empinado, que nos deja en este paraje a 4370 metros. En Plaza de Mulas uno descansa de los esfuerzos realizados, y se aclimata a la altura, que se deja sentir a través de dolor de cabeza, mareos, vómitos, debilitamiento y dificultades para dormir. Estos inconvenientes suelen desaparecer en 48 horas.

 

Travesías desde Plaza de Mulas

 

Desde el Campamento Base en Plaza de Mulas es posible realizar algunas travesías y excursiones, como por ejemplo el ascenso al Cerro Catedral, de 5335 metros, o a las dos cumbres del Cerro Bonete de 4850 metros, cuya senda de acceso comienza detrás del hotel (es preciso informarse) y demanda unas cuatro horas de marcha.

 

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Itinerarios a la cumbre por la ruta Norte o Normal

 

Itinerario de Daniel Hirsch

 

Luego de tres días en Plaza de Mulas, se parte del Campamento Base con todo lo necesario. El campamento 2 puede hacerse en “Cambio de Pendiente”, a 5100 metros y unas cinco o seis horas de marcha desde Plaza de Mulas, o en “Nido de Cóndores”, a 5350 metros y seis o 7 horas de marcha. Depende del resto físico. La marcha discurre por un pedrero en zigzag, en el cual no es conveniente “cortar caracoles”, ya que esto quita fuerzas.

Se dice que es difícil dormir en estas alturas. Pero al menos hay que intentarlo, metidos en la bolsa de dormir y en posición horizontal. Al menos, estaremos más descansados a la mañana siguiente.

Hay quienes aseguran que es bueno permanecer un día en Nido de Cóndores, a los efectos de aclimatarse a la altura.

El siguiente tramo nos lleva, tras unas cinco horas de marcha desde Nido de Cóndores, hasta el refugio “Berlín”, en donde se puede establecer un nuevo campamento. Estamos a 900 metros verticales de la cumbre, y aquí quedará lo más pesado: carpa, bolsa de dormir,comida, etc.

La jornada siguiente será decisiva, además de larga. Habrá una lucha constante entre motivación-voluntad y el deseo de abandonar, dado el desgaste y los inconvenientes de la altura. Serán, desde Berlín hasta la cumbre, unas 8 horas de subida más otras 4 de bajada. En la mochila se carga solo lo más indispensable: grampones, máquina de fotos, jugo, frutas seca, abrigo para la cabeza y las manos.

Sobre los 6000 metros la marcha se hace extremadamente lenta y cansadora. Unos 300 metros antes de la cumbre, el último obstáculo nos sale al encuentro: la Canaleta, de 50º de inclinación, y piedras sueltas, que no tiene más que estas dos dificultades objetivas para atravesarla. Como contrapartida, sabemos que una vez superada nos espera la cumbre.

 

Itinerario Bak - Fernandez

 

De Puente del Inca a Confluencia:

 

  • 3 horas de marcha

  • 580 metros de desnivel

  • Se recomienda hacer este tramo y pernoctar en Confluencia, a 3370 metros snm

 

De Confluencia (3370) a Plaza de Mulas (4230):

 

  • 7 horas de marcha (siempre los tiempos de marcha son relativos al estado físico. Hubo gente que salió al mismo tiempo que ellos y tardó 12 horas. Atención a los tiempos para que no nos sorprenda la noche).

  • Casi 1000 metros de desnivel

  • 3 DIAS DE ACLIMATACION

 

De Plaza de Mulas a Plaza Canadá (4800/4900 metros)

 

  • 700 metros de desnivel

  • Impresionantes zig zags

  • 2 porteos

  • Pernocte en P. Canadá

  • Canadá es un buen lugar para acampar y probar la altura de a poco. Está cerca de Plaza de Mulas, es rápido para llegar, se puede dormir y regresar a Plaza de Mulas. Luego se levanta ese campamento y se lo lleva a Nido de Cóndores, pasando de largo Cambio de Pendiente, ya que la diferencia a Nido de Cóndores es poca y ganamos metros.

  • Regreso a Plaza de Mulas, a pasar la noche

 

Al día siguiente:

 

  • Plaza de Mulas a Nido de Cóndores (5500 metros)

  • De Plaza de Mulas a Canadá: Aprox 2 hs (depende del estado físico)

  • Canadá a Cambio de Pendiente: 200 metros muy abruptos: Aprox. 4 hs.

  • De Cambio de pendiente a Nido de Cóndores: 400 metros, 2 hs. aprox.

  • Total: 8 a 10 horas

  • Unos 1300 metros de desnivel

  • Pernocte en Nido de Cóndores

 

Al día siguiente:

 

  • Se despiertan a las 7.00 hs; desayunan bién, preparan todo y salen a las 8.00 hs. ya que no es bueno caminar muy temprano por el intenso frío.

  • A Berlín: 2 hs aprox. (depende de la carga y la aclimatación)

  • A Independencia: 4 hs más

  • De allí a la cumbre

  • Bajada

 

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Equipo recomendado

 

Recomienda Paulo Bak:

 
  • Assolo Viva soft (rígidas dobles)
  • Botas de trekking
  • Medias de capilene y de abrigo
  • Calzas de capilene
  • Pantalón corto o calzas cortas
  • Pantalón impermeable
  • Enterito polar
  • Guantes de abrigo e impermeables (los de pluma son muy buenos). Ojo con los cubreguantes impermeables: la condensación de la humedad de las manos, con muy bajas temperaturas, se congela)
  • Capilene (expedition weit)
  • Campera de duvé (recomendable por el abrigo y por el poco lugar que ocupa)
  • Campera impermeable (que no condense)
  • Pasamontañas
  • Cuellera
  • Anteojos (indispensables, llevar dos pares, con proteccion lateral)
  • Carpa
  • Aislante
  • Bolsa de dormir (de duvé)
  • Bolsa de vivac
  • Mochila
  • Cubremochila
  • MSR (con nafta). Si es calentador a gas, que sea propano o butano, otros pueden congelarse
  • Linterna frontal
  • Utensilios de cocina
 

Recomienda Silvio Fernandez (Pil):

 
  • Guantes: 3 pares:
  • Patagonia de Capilene
  • Hell y Hansen térmico
  • Cubremitones rompeviento
 

Consigna su equipo Nicolás Arguinchona:

 

Equipo mío a la hora del máximo frío (no fué necesario):

 

  • Medias interiores de polipropileno (finas)

  • Medias intermedias Thermasat R (más gruesas)

  • Medias gruesas Patagonia (puede usarse lana)

  • Botas: dobles, rígidas, plásticas KOFLASH ARCTIC EXPEDITION

 

Nota: este modelo de Koflash trae dos pares de botas interiores: una para mucho frío y otras para muchísimo frío. Llevé éstas últimas.

Pantalones:

  • Interiores: Capilene R finos
  • Medios: Capilene R gruesos
  • Exteriores: Pantalón impermeable (Ultrex R) con abrigo

Guantes:

  • Interiores: finos Patagonia
  • Medios: Mitones de lana con tratamiento Camp
  • Exteriores: Mitones impermeables de Ultrex R

Torso:

  • Interior: camiseta de manga larga Capilene R
  • Medio: Capilene R de manga larga, grueso Campera Héctor Vieytes Duvé, doble
  • Exterior: Campera Patagonia Storm, de Ultrex R

Cabeza: gorro de lana todo apolillado

Anteojos: CEBE muy buenos UV UVB EEAPP

 

Notas de Nico:

 

1. Puede que con una buena meteorología no se use parte de esta ropa, pero cuando el clima no es tan bueno, conviene tener todo esto puesto, y si tenés más también.

2. A la hora de combatir el frío, tener en cuenta: Abrigarse en dos o más capas de ropa, siempre de lo más fino a lo más grueso.           

3. Tener en cuenta que la ropa debe:

  • respirar nuestra transpiración

  • ser liviana

  • ocupar poco lugar

4. Asegurarse de que la ropa impermeable lo sea realmente.      

5. Llevar repuestos de medias para cambiarse tras el ataque o el intento, si es que dormimos a más de 5000 metros.

6. Llevar protección para la piel, factor mayor a 20.

7. Llevar repuesto de guantes.

8. Puede usarse bastones para caminar (bajarlos luego)

 

Otro equipo consignado por Nico Arguinchona:

 
  • Calentador MSR Multi Fuel con nafta
  • Linterna frontal Antartic Petzl con batería
  • Igloo Sierra Dising para 2 personas
  • Bolsa de Duvet Camp -25º
  • Aislante
  • Cantimploras plásticas! ¡Ojo!
  • Termo
  • Utensilios: jarro, cuchara, cuchillo
  • Bolsas de Nilon (negras)
  • Mochila cómoda y grande (70 + 20 lts o más)
  • Grampones de Travesía
 

Recomendados por otros varios:

 
  • Bastones de Ski
  • Colchoneta aislante de espuma de nilon con celdas cerradas
  • Sombrero
  • Pantalones tipo jogging de polipropileno o similar
  • Anorak impermeable
  • Termo y caramañola
  • Pantalón de Pile o lana gruesa
  • Polainas
  • Crema solar protectora
  • Cortapluma multiuso
  • Protector labial
  • Encendedor
  • Grampones
  • Elementos de aseo
 

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Alimentación

 

En un intento al Aconcagua hay un tremendo desgaste de energías, y éstas deben ser repuestas con una correcta alimentación, además del adecuado descanso. Luego de los 3000 metros de altura, el cuerpo consume 8000 calorías diarias.

15 días antes de la expedición es bueno hacer una dieta rica en hierro: espinaca, cáscara de huevo, lenteja, morcilla, carnes rojas. Y complementar con vitamina “C” para la incorporación del hierro.

Es importante un desayuno abundante (cereales, miel, fruta seca, coco rayado, leche, etc), más aún si se debe caminar el resto del día, ya que en este caso el almuerzo debe ser sencillo.

Es fundamental la hidratación. En el campamento base es menester ingerir unos cuatro litros diarios.

Cada media hora: medio litro de agua.

El jugo Tang produce acidez. El más aceptable es el Tang de manzana.

El té es bueno. O las infusiones en general.

Si no, simplemente agua.

Sales de rehidratación oral: sirven para que el organismo incorpore el agua. No son agradables. Un sobre por litro de agua. Complementar con miel p azúcar (la miel y el azúcar son lo mismo: sacarosa, o sea azúcares simples)

El café es bueno para aliviar el dolor de cabeza (hablamos de café molido, no del instantáneo)

Es menester también recomponer:

  • hidratos de carbono (70/80%)
  • grasas
  • proteínas

En campamento base hay que comer bien, equilibradamente (hidratos, grasas y proteínas), y rico. Una buena alimentación también ayuda en la motivación, o al menos no juega en contra (no desmotiva)

Un menú de Campamento base puede estar integrado por:

  • Pastas
  • Arroz
  • Puré Cheff
  • Carnes
  • Sopa
  • Pan
  • Gelatina
  • Lácteos

A medida que ganamos altura, se hace más difícil la digestión, por lo cual es menester suprimir  de la dieta todos los alimentos de difícil digestión. Los hidratos de carbono se digieren rápido. La dieta debe ser más líquida. Las gelatinas siguen sirviendo. (en altura es menester llevar un calentador por persona, para derretir la suficiente cantidad de nieve. Un calentador recomendable es el MCR multifuel, y hacerlo funcionar con nafta multifiltrada o solvente)

También es necesario aclarar que en altura suele disminuir el aptetito, como resultado de la desadaptación a la altura. No obstante, es necesario motivarse para comer, ya que lo contrario implica una enorme pérdida de nergía y el resultante deterioro físico.

 

Recomienda Nicolás Arguinchona:

 

1. Comer aún sin hambre

2. Hidratarse bebiendo de 3 a 4 litros por día

3. orden de consumo de energías corporales durante un esfuerzo de envergadura:

a. Alimentos de fácil digestión: hidratos de carbono (pastas, arroces, papas, azúcares,   galletitas, etc.)

DEBE MANTENERSE ALTO EL NIVEL DE HIDRATOS DE CARBONO, PARA EVITAR EL DESGATSE DE LOS OTROS DOS (GRASAS Y PROTEINAS), MUY IMPORTANTES.

b. Alimentos de mediana digestión (mejor comerlos fríos): Grasas. Carnes animales (grasas animales), lácteos, chocolates, golosinas, etc.)

c. Proteínas (ardua digestión): Carnes, gelatinas, lácteos, soja, tofu (queso de soja), etc.

 

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Cotas de altura

 
Cumbre norte:  6959
Cumbre sur:  6930 (aprox)
Plaza de mulas:  4230  (Paulo 4200)
Hotel refugio Plaza de Mulas:  4350  o 4370
Teniente Ibañez:  3690
Cambio de pendiente:  5100 (Paulo 5150)
Plaza de mulas inferior:  4000
Berlín:  5926  o 6100  (Paulo 5900)
Nido de cóndores:  5560 o 5350  (Paulo 5350)
Plaza Canadá:  4800 (Paulo 4900)
Confluencia:  3368 o 3370 (Paulo 3300)
Puente del Inca:  2790 o 2716 (Paulo: 2700)
Plaza Francia:  4300
Refugio Libertad:  6400
 

Aclaramos que no siempre coinciden los datos altimétricos entre los distintos montañistas.

 

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Testimonios

 

Los siguientes testimonios, pertenecientes a algunos de quienes hicieron la “historia” del Aconcagua, fueron consignados en una nota escrita para la revista Week end por el andinista Jorge González. Todas refieren a la ruta normal.

   

“Contrastando con las altas montañas alpinas, de difícil acceso, la ascensión al Aconcagua no exige ejecución de técnicas complicadas, sino que la actividad del ascensionista debe caracterizarse por soportar pasivamente los sufrimientos que causa la altura. La dificultad de esta montaña está basada únicamente en su gran altura, que acarrea los síntomas de la enfermedad de la “puna”. Para cada zona, esta enfermedad es función del desnivel y varía con la persona según una ley individual. Pese al dominio del frío, los vientos, la puna y el cansancio, el factor suerte es determinante. Ninguna fuerza humana es capaz de vencer los elementos cuando se desencadena la tempestad alta”. (Paul Güssfeldt, 1883)

“El Aconcagua no es un gran obstáculo para un andinista, ya que sus escarpaduras sin nieves no son difíciles de escalar: el inconveniente lo constituyen las repentinas tormentas y la atmósfera enrarecida. En verano soplan fuertes vientos desde la salida del sol y durante todo el día, especialmente en las faldas más altas. En invierno nieva abundantemente y las ventiscas son intensas. Las tormentas estallan con terrible rapidez, y en altura son verdaderos huracanes. En las noches pasadas a grandes alturas no se puede dormir más de un cuarto de hora sin despertarse por la opresión. En la primera parte de la ascensión deben economizarse las fuerzas. El terrible frío de antes del anochecer es realmente insoportable. Por eso conviene iniciar las etapas desde el campamento alto después que el sol está arriba. La atmósfera enrarecida y la baja presión merman las energías para luchar contra el frío. La digestión a elevados niveles es débil, por cuya causa conviene seleccionar los alimentos. Las comidas envasadas no resultan adecuadas. Una de las cosas mas curiosas del Aconcagua es que nunca puede saberse de antemano lo que un hombre puede dar” (Fitz Gerald, 1897)

   

“Un factor de éxito es la alimentación a base de víveres livianos, ya que la disminución de la presión atmosférica en las alturas reduce el apetito y aumenta la indigestión” (Sir Guillermo Martin Conway, 1898)

 

“Antes de iniciar la marcha y muy especialmente cuando la visibilidad es escasa es imprescindible orientarse y buscar puntos de referencia notables del terreno para no extraviarse posteriormente. Creer que una estadía prolongada en la montaña facilita la aclimatación y la protección contra los efectos de la puna es un error. La permanencia prolongada produce un enorme desgaste de fuerzas” (Federico Richert, 1906)

   

“Aunque el Aconcagua figura incluso en los programas de alpinismo de las agencias de viaje, ello no debe inducir al error de creer que la montaña se haya vuelto más pequeña o menos tormentosa. La historia del Aconcagua se compone de duras luchas, inauditos sufrimientos, heroísmo, extenuaciones y delirio provocados por la altura y las temperaturas muy bajas, por la homicida tormenta y los cambios repentinos del tiempo” (Toni Hiebler, 1974)

 

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